Anticapitalistas en la Otra

Anticapitalistas en la Sexta es un espacio de discusión y organización política de carácter anticapitalista e internacionalista, que busca enlazar las luchas y fortalecer la unidad de las y los trabajadoras de la Ciudad, el Campo, el Mar y el Aire, y del resto de l@s explotad@s por el sistema capitalista para avanzar en la construcción de un Programa Nacional de Lucha y su Plan de Insurrección. Como segundo propósito buscamos difundir las luchas, denuncias y actividades de los adherentes a La Sexta en el país y el mundo, y también de todos aquellos que que sin ser parte de La Sexta se encuentren abajo y a la izquierda.

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Video del mes: Palabras del mes: Es preciso no olvidar que en virtud y por efecto de la solidaridad del proletariado, la emancipación del obrero no puede lograrse si no se realiza a la vez la liberación del campesino. De no ser así, la burguesía podría poner estas dos fuerzas, la una frente a la otra, y aprovecharse, por ejemplo, de la ignorancia de los campesinos para combatir y refrenar los justos impulsos de los trabajadores citadinos; del mismo modo que, si el caso se ofrece, podrá utilizar a los obreros poco conscientes y lanzarlos contra sus hermanos del campo. CARTA DE EMILIANO ZAPATA A GENARO AMEZCUA Tlaltizapán, Febrero 14, 1918

Firma en contra de la reactivación del proyecto de despojo en Atenco

sábado, 21 de mayo de 2011

Basta ya! al sur de Europa: Acampes y asambleas multitudinarias

 

Basta ya! al sur de Europa: Acampes y asambleas multitudinarias en Madrid y otras ciudades

Basta ya! al sur de Europa

ESTADO ESPAÑOL

Miles de personas desafían 

la prohibición en la Puerta del Sol


 Vista de la Puerta del Sol en las primeras horas de la tarde del miercoles 18
La Junta Electoral de Madrid considera que no existen "causas extraordinarias y graves" que justifiquen la concentración del Movimiento 15-M y cree que puede afectar al derecho a votar libremente.- Los organizadores dicen que no se retiran porque la decisión no es vinculante
El movimiento se enfrentaba este miércoles su prueba de fuego, en el cuarto día de movilizaciones, pero la Junta Electoral de Madrid la ha echado por tierra. En una resolución notificada esta tarde a la Delegación del Gobierno, alega que no existen "causas extraordinarias y graves" que justifiquen la convocatoria urgente de la concentración y la veta por motivos electorales y por influir en el derecho de los ciudadanos a decidir libremente su voto. Los convocantes querían mantener el pulso hasta el 22-M, pero ahora tienen una primera resolución oficial en su contra. Pese a la prohibición, han decidido mantener la convocatoria y miles de personas están concentradas en la Puerta del Sol. Más de 500 policías se han desplazado a la laza. Pero, de momento, no han actuado.
La Junta Electoral de Madrid cree que la petición del voto responsable a la que se refieren los convocantes "puede afectar a la campaña electoral y a la libertad del derecho de los ciudadanos al ejercicio del voto". Esta mañana la Delegación del Gobierno se ha reunido con algunos de los convocantes que pretendían legalizar la protesta que se iba a celebrar a las 20.00 en la Puerta del Sol de Madrid. Pero, en lugar de darles una respuesta, la Delegación les ha comunicado que, en periodo electoral, es competencia de la Junta Electoral tomar este tipo de decisiones. La Ley de Huelga y Manifestación especifica que la petición oficial para realizar concentraciones de este tipo debe hacerse con 10 días hábiles de antelación, incluso aunque no haya campaña electoral.
Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha autorizó el pasado 12 de mayo una manifestación similar a la que hoy ha prohibido en Madrid la Junta Electoral de Madrid y revocó la prohibición de la marcha convocada el pasado 15 de mayo por Democracia Real Ya en Toledo.
Fuentes de la Delegación del Gobierno aseguran que pondrán en marcha el dispositivo policial oportuno para impedir que se pueda celebrar la protesta. Ya ha habido reuniones entre la delegada del Gobierno, Dolores Carrión, y el jefe superior de Policía, Javier Redondo, para desplegar a los agentes "necesarios" para que de forma preventiva no se pueda llevar a cabo la concentración esta tarde. La resolución ya ha sido notificada a las partes, por lo que las fuentes de la Delegación esperan que todo se desarrolle sin incidentes.
La Junta Electoral de Madrid alega que la convocatoria puede influir en la libertad de voto de los ciudadanos La policía está a la espera de recibir instrucciones de la delegación de Gobierno para ver cómo acometen un problema que han calificado de "muy delicado" porque cualquier persona que acuda a esta manifestación incurrirá en un delito electoral, según fuentes policiales. Fuentes de la Delegación de Gobierno han confirmado a EL PAÍS que la policía va a empezar a distribuir octavillas con la resolución de la Junta Electoral Provincial e invitarán a la gente a que se marche. Por ello les recordarán que si permanecen en ese sitio pueden ser culpado de un delito electoral. La orden de los policías es no actuar salvo en caso de vandalismo.
En horas de la noche del miercoles 18, la multitud que se concentra en la madrileña Puerta del Sol ha crecido notoriamente.

"No nos movemos"
El caos se ha instalado en el campamento de la Puerta del Sol a penas una hora y media antes de la concentración convocada para esta tarde a las ocho. La decisión de la Junta Electoral Provincial de prohibir concentración promovida por el 15-M iba de boca en boca por toda la plaza. Las comisiones organizadoras se han reunido para decidir si levantan el campamento o si se quedan otra noche más. De momento, no se van a mover de la Puerta del Sol. Carlota Jover, jurista, ha comunicado la decisión a los medios y ha explicado que habían oído que se había "prohibido la concentración, pero no es así". Según ha asegurado Jover, "es un dictamen de la Junta Electoral Provincial y no tiene efectos vinculantes, por lo que no se ha prohibido nada" y tampoco se les "ha comunicado nada". Se han enterado por "fuentes extraoficiales". En los corrillos de la Puerta del Sol la respuesta es clara: "No nos movemos".
"Yo voy a estar aquí esta noche, mañana, pasado y el domingo, si no lo hago es porque estoy en un calabozo", dice un miembro que no se ha querido identificar de la Comisión de Información Legal. Aún así, la decisión final la tiene la Asamblea que tiene que adoptar el acuerdo por consenso.
Con los mismos argumentos de Madrid, la Junta Electoral de Granada también ha prohibido las concentraciones y acampadas del 15-M, según ha confirmado la Subdelegación del Gobierno. La de Granada estaba prevista esta tarde frente al Ayuntamiento, en la plaza del Carmen. Sin embargo, en otras ciudades como Valencia, la junta electoral ha autorizado la manifestación. Por eso, mañana la Junta Electoral Central unificará los criterios.
Las prohibiciones no han hecho mella en los manifestantes andaluces, que mantienen las convocatorias e incluso algunos, como es el caso de Sevilla, las están adelantando en un día. Las redes sociales están ya convocando en la capital andaluza para hoy a las 20.00. En las últimas horas, una decena de jóvenes de Huelva se ha sumado a las acampadas.
Francisco Jurado, integrante de Democracia Real Ya en Sevilla, ha calificado las decisiones de las juntas electorales de "uso perverso del derecho" porque a su juicio no hacen actos electorales. Según Jurado, que es licenciado en Derecho, las prohibiciones se han hecho "a sabiendas de que los recursos no llegarán a tiempo". Los miembros del movimiento 15-M pretenden de Sevilla celebrar esta misma tarde en la Plaza de la Encarnación una asamblea para decidir qué hacer ante la nueva situación.
Ya en la asamblea que se celebró en la Puerta del Sol ayer al filo de la medianoche algunos portavoces barajaban que el éxito de la movilización dependía de que los acampados permanecieran hasta el próximo domingo, el día de las elecciones municipales y autonómicas. Pero ahora la situación ha cambiado.
Protagonismo en la campaña electoral
El movimiento que comenzó el pasado domingo con multitudinarias manifestaciones en más de 50 ciudades de España en protesta por la crisis económica y política no se detiene y a apenas cinco días de las elecciones autonómicas y municipales los indignados, como ya se les conoce, han tomado el protagonismo de la campaña electoral. La plataforma Democracia Real Ya!, convocante de las marchas del domingo, se desvincula ahora del movimiento. "Nosotros solo lo empezamos, ahora son los ciudadanos los que se han organizado", dijo Carlos Paredes, uno de sus portavoces, que aprovechó las cámaras de los medios de comunicación para pedir "a aquellos que quieren montar gresca que se queden en casa".
Insisten en que es un movimiento pacífico, que aboga por "despertar la conciencia social" y se desmarcan de cualquier partido político o asociación. "Somos ciudadanos y tenemos derecho a indignarnos", gritó una joven a través del megáfono. E indignada estaba Andrea Foch, que no dudó en introducirse en el tumulto empujando el carrito de su bebé de unos meses.Tiene 27 años y a los cinco meses de embarazo la echaron de la escuela infantil en la que trabajaba como educadora porque iba a ser madre. "Para indignarse, ¿no?", pregunta mientras inicia una consigna que enseguida cala entre la gente y se repite: "Indignados y organizados".
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OPINION CARLO FRABETTI | ESCRITOR Y MATEMÁTICO

La revolución ha comenzado

Al hilo de las movilizaciones de la plataforma Democracia Real Ya, «el más claro precedente» de las manifestaciones del 13 de marzo de 2004, el autor se sirve de la analogía para analizar el éxito de las convocatorias en la Puerta del Sol. La movilización «autopropulsada» mediante la acción combinada de internet y telefonía móvil, hizo que desde el medio centenar de personas movilizadas ante la sede del PP, -«el núcleo de condensación»- se lograra en una pocas horas una incontenible «progresión geométrica» y una «respuesta masiva» que superó el esquema de manifestación «lineal y clásica». Entonces, concluye, «como anoche» en la Puerta del Sol al grito de «la revolución ha comenzado», un gobierno empezó a caer y el siguiente ya está temblando. Tras su derrota electoral de 2004, Rajoy declaró en una entrevista que sabía quién había convocado la manifestación del 13 de marzo pero no quería decirlo. Por una vez, dijo la verdad. El Gobierno sabía perfectamente quién puso en marcha la movilización social que le dio el golpe de gracia, y tenía buenos motivos para no decirlo. Porque la metamanifestación (si se me permite el término un tanto pedante, que luego intentaré justificar) de la víspera de las elecciones fue un maravilloso ejemplo -y, para el poder, un alarmante precedente- de movilización «autopropulsada». ¿Quién inventa los chistes? Algunos tienen autor, conocido o no, pero muchos -los mejores, seguramente- son fruto de un proceso de decantación parecido a la selección natural. Alguien hace un comentario ocurrente, cuenta una anécdota divertida o tiene un lapsus gracioso. Empiezan a circular diversas versiones (mutaciones) del comentario, la anécdota o el lapsus, y una de esas versiones, especialmente feliz, sintética, oportuna, se consolida y se propaga de boca en boca (se reproduce) hasta hacerse un hueco en el complejo ecosistema de la cultura oral. Lo interesante del proceso (y la clave de su potencia) es que cada persona que oye un chiste decide automáticamente si merece ser transmitido o no. Si el chiste es «bueno» (es decir, si cumple eficazmente su mínima función subversiva) se difunde con extraordinaria rapidez, y cada vez que alguien lo cuenta está eligiéndolo entre muchos candidatos a ser contados, está «votando» por él Con los mensajes que circulan por internet y a través de los teléfonos móviles ocurre algo similar. Constantemente llegan propuestas, peticiones y convocatorias de toda índole. La mayoría no tienen ningún éxito. Algunas consiguen una atención moderada. Y unas pocas logran poner en marcha el incontenible mecanismo de las progresiones geométricas y obtienen una respuesta masiva: eso es, sencillamente, lo que ocurrió el 13 de marzo de 2004. A las cinco y media de la tarde había en la calle Génova de Madrid, frente a la sede del PP, medio centenar de personas. Un «núcleo de condensación» más que suficiente, si la situación es propicia. Tras unos minutos de frenética actividad de los teléfonos móviles, la autoconvocatoria se había difundido por toda la ciudad, por todo el país. Podría no haber sido así. La concentración frente a la sede del PP podría haberse reducido a las cincuenta personas iniciales, o a unos pocos cientos más. Si el número inicial se centuplicó en una hora, y luego siguió creciendo durante todo el día y casi toda la noche, en todo el país, fue porque la gente ya había decidido, previamente, manifestar de alguna manera su indignación y su repulsa. Para que la votación espontánea que consagra los chistes y otras formas de subversión tuviera una eficacia inmediata, solo faltaban instrumentos que hicieran posible la interconexión de la ciudadanía en tiempo real, el flujo reticular e instantáneo de la información (que sustituye a las consignas, las hace innecesarias; luego volveré sobre este punto). Y ya los tenemos. Los ordenadores todavía no están al alcance de todos, pero los teléfonos móviles sí. Y la acción combinada -sinérgica- de internet y la telefonía móvil permite improvisar, en cualquier momento y desde cualquier sitio, un ágora utópica (en el doble sentido del término: no está en ningún lugar físico y apunta hacia la utopía), un foro instantáneo. O un referéndum extraoficial (y por eso mismo inapelable), una votación espontánea (por lo tanto, ningún Gobierno podrá impedir, por ejemplo, que el pueblo vasco se pronuncie con respecto a la autodeterminación o a cualquier otro asunto de interés general. Ya existen los recursos tecnológicos y morales necesarios para que una sociedad tan desarrollada y sólidamente estructurada como la de Euskal Herria manifieste de forma inequívoca su voluntad colectiva, y lo hará muy pronto). Pero la movilización del 13 de marzo de 2004 fue también -y sobre todo- la culminación de un proceso, y no se habría producido sin las multitudinarias manifestaciones contra la guerra del año anterior, sin la protesta de los Goya, sin la ejemplar lucha de la familia Couso y otros precedentes memorables. Como señala Marx, la importancia de las movilizaciones sociales estriba, más que en sus logros inmediatos, en su capacidad de transformar a quienes participan en ellas. Ténganlo muy en cuenta los agoreros que dicen: «¿De qué sirven las manifestaciones, si luego la gente vuelve a su casa y sigue haciendo su vida normal?». La gente que vuelve a su casa después de una movilización, no es la misma que antes de participar en la lucha, y esa es su mayor victoria. En la metamanifestación del 13 de marzo de 2004 confluyeron las estrategias y los logros de las principales acciones de los últimos dos años y medio: concentraciones, caceroladas, vigilias, sentadas, pasacalles, mítines, pintadas, itinerarios múltiples, circuitos recurrentes... Y una parte importante de la «marcha» juvenil nocturna se sumó a la protesta: la movida se convirtió en movilización. La manifestación lineal -con un horario y un recorrido predeterminados, convocada oficialmente, con consignas previas, negociada con el poder- es un modelo a superar, y el 13 de marzo de 2004 fue ampliamente superado. No necesitamos permiso de nadie para salir a la calle. La calle es nuestra, por definición, por más que la momia de Fraga siga boqueando. No necesitamos consignas ni instrucciones de uso de la ciudad: la información fluida y descentralizada permite ir configurando las movilizaciones sobre la marcha (nunca mejor dicho). La comunicación reticular instantánea permite expresar la voluntad del pueblo de forma inmediata e insobornable. Un Gobierno ha caído, y otro tiembla, ante la potencia incontenible de esta revolución sin precedentes. Que no ha hecho más que empezar. Hasta aquí lo que escribí en 2004 a raíz de la «metamanifestación» del 13 de marzo, el más claro precedente de las movilizaciones de Democracia Real Ya. Anoche, en la Puerta del Sol, miles de jóvenes gritaban «La revolución ha comenzado». Un Gobierno va a caer. Y el siguiente ya está temblando. Fuente: GARA
+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++ OPINIÓN RAIMUNDO FITERO

Indignados

Andamos todos mirando con demasiadas lupas las concentraciones de ciudadanos indignados. Es natural que salten las alertas, las sospechas, los estados dubitativos. Tenemos motivos para la desconfianza, a la vez que argumentarios más que suficientes para entender que en algún momento de la historia los ciudadanos durmientes tenían que despertar y no solamente para ir como zombis a las urnas. Se reclamaba, se esperaba, se deseaba, y de repente ha aparecido, y todos se tientan las ropas, se desperezan. ¿Qué es lo que sorprende e inquieta más de este movimiento que está creciendo? Yo diría que el no saber con exactitud a quién o a qué responden, ni a quién o a qué favorecen. Miramos con los ojos contaminados por los porcentajes, las encuestas y los cargos públicos. Cuando en las televisiones o las radios entrevistan a los participantes, uno descubre que no se trata de gente muy formada, con un discurso bastante coherente, y que no están pidiendo la abstención, sino justo lo contrario, la democracia directa, participativa, que de momento se cristaliza en un mensaje muy ajustado al sentir popular «No les votes». Señalan a los que no se «les» debe votar, que son los que han podrido las instituciones, han instaurado la corrupción como medio habitual de gobierno y que se reparten el negocio de una manera vergonzante. Probablemente esta fuerza que aumenta, sea un movimiento social que intentarán manipular los partidos políticos más adocenados, los sindicatos más inocuos y otros buitres, pero que, en cualquier caso, está generando una corriente de ilusión, de esperanza, expresado en un debate abierto, asambleario, que debe servir para que los poderosos del escaño perdido, sientan el aliento popular, que escuchen al pueblo. Podríamos aliviarnos pensando que aquí es bastante más fácil canalizar ese sentimiento de indignación, rebeldía y de decir bien fuerte aski da introduciendo la papeleta adecuada en las urnas, pero hay que atender a este movimiento y cuestionar este sistema político capitalista anquilosado debe continuar en nuestra agenda el lunes, hasta que se cambie todo. Y sí, no está mal pedir democracia, de la buena, no la del simulacro actual.
+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++ OPINION
15-M: Ya no tenemos miedo
Joseba Fernández, Miguel Urbán, Raúl Camargo Rebelión
El 15 de mayo se ha abierto una brecha. Ya no hay discusión al respecto. Una movilización que abre nuevas vías y que supone, sin matices, un punto de inflexión en la respuesta social a la crisis en el Estado español. Quien no tenga motivos, en el campo de la izquierda, para la celebración y la alegría, más allá de la incertidumbre del momento, tiene un serio problema. Se ha quedado, ya, en fuera de juego.
A lo largo del texto plantearemos algunas explicaciones del porqué del éxito de la movilización(y su continuación), la especial relevancia de la precariedad y la juventud, así como del significado que este acontecimiento-movimiento puede tener como factor desestabilizador en la movilización contra la crisis.
Los antecedentes: el caldo de cultivo, la dejación de funciones de algunos y la impotencia de lo "alternativo".
Extenderse, nuevamente, sobre los factores que explican el profundo deterioro social, económico, medioambiental y del conjunto de la vida política española no tiene mayor sentido. Es de sobra conocido cómo ha estallado la crisis económica capitalista sobre el modelo de desarrollo español y cómo eso ha afectado a millones de personas. También el modelo de salida a la crisis que desde las élites se ha seguido. Una dinámica de "lucha de clases desde arriba" que, al dictado de la UE y el FMI, ha dejado un reguero de víctimas y un escenario de triunfo demoledor para la banca, los grandes capitales y los especuladores de distinto signo.
De alguna forma, el saldo desde el crack de la economía española es de un balance aterrador. La financiarización de las clases medias, el "efecto riqueza" y el sueño aletargador de la sociedad de propietarios y del ascensor social había funcionado, perfectamente, como mecanismo ilusorio para el plácido devenir del modelo económico de desarrollo de este país. Sin embargo, el reventón de las varias burbujas que atenazaban la economía española ha hecho saltar por los aires este esquema del capitalismo de ficción. De una sociedad parcialmente eufórica por el credo del crecimiento se ha pasado a una sociedad mayoritariamente golpeada y sin asideros sociales a los que agarrarse. Y, sin entrar en psicologismos huecos, se ha pasado de una ciudadanía basada en las diversas redes de confianza a una sociedad desconfiada de las instituciones sociales y políticas sobre las que se asienta el régimen español.
Pero este tránsito se ha hecho esperar. El K.O. que ha recibido la composición mayoritaria de las clases trabajadoras ha sido administrado y digerido a través de diferentes fases y momentos. Nadie pasa de la euforia al miedo y de éste a la indignación y la movilización en una secuencia corta y mecánica. Pero, evidentemente, el "caldo de cultivo" que iba a producir el "estallido" del 15 M se iba tejiendo, poco a poco, y soterradamente. Y, en los últimos meses, al margen de los canales y las estructuras de los que se esperaba pudieran protagonizar una respuesta amplia y antagónica a la situación de emergencia social y de golpe de Estado que vivía la economía y la soberanía política.
Sin embargo, una brecha anterior se había abierto unos meses antes. Fue el 29-S. Ese día (y las semanas previas de preparación) la posibilidad real de ampliar el marco de las resistencias y las respuestas populares (no sólo desde el ámbito del trabajo sino mucho más allá) quedó reafirmada en la convocatoria y seguimiento de la Huelga General. Para la izquierda social y política anticapitalista las condiciones de continuidad de la Huelga estaban dadas: plataformas vecinales, nuevas iniciativas de trabajo social, aprendizaje colectivo para nuevos activistas etc.
El cierre del esquema del conflicto sindical y el compromiso con el diálogo y pacto social por parte de los sindicatos mayoritarios supuso la imposibilidad de aprovechar una oportunidad política real para intervenir, desde esas estructuras, para seguir un modelo distinto y de acumulación de fuerzas en la respuesta social a la crisis. El daño que causó el pacto sobre las pensiones sobre la moral de no pocos activistas y la deslegitimación real (y merecida) que han sufrido las centrales mayoritarias explica que estos agentes no puedan ser percibidos, en estos momentos, como herramientas reales para interpretar y dar cauce al "malestar general".
Tampoco el balance de lo que podemos llamar, amplia y difusamente, la izquierda alternativa y anticapitalista ha sido mucho mejor. Evidentemente, no en su papel de legitimador ni comparsa de la farsa de la paz social. Pero sí, al menos, en su capacidad de expresar en la calle la alternativa que podíamos significar. Si bien el resistencialismo ha sido notable, las incapacidades organizativas, la estrechez de miras, la desconexión real respecto a lo que no son núcleos de activistas o, simplemente, la puesta en marcha de repertorios de acción atractivos y atrayentes para otro perfil de público han conducido a movilizaciones que, no por necesarias y relativamente exitosas, no han podido dar inicio en ningún momento a un ciclo de movilizaciones. Así, el sindicalismo alternativo, los movimientos sociales más radicales y coherentes o la izquierda política rupturista no ha/hemos podido romper el círculo en el que se movía. Si bien es verdad que se ha ampliado en los últimos meses, su papel como dinamizador de la batalla en la calle ha tenido siempre su techo. Pero también es cierto que las pequeñas iniciativas que se han ido concretando estos meses y años han ido generando parte del discurso que hoy van asumiendo más sectores de los hoy movilizados. 
El efecto imitación y las resistencias en el planeta de los desposeídos:
Esta falta de referencias prácticas, simbólicas y de identidad ha atenazo la posibilidad de respuestas sociales estos últimos meses. Llamando a nuestra puerta han aparecido en forma de revueltas, rebeldías y revoluciones otros pueblos, experiencias y nuevas formas de auto-organización. Ha sido la juventud portuguesa en su lucha contra el FMI, los estudiantes italianos contra Berlusconi, la precariedad y los recortes en educación; el sindicalismo y la juventud griega contra la deuda y el chantaje de la UE; las universidades ocupadas y movilizadas en Reino Unido; la Francia rebelde e insumisa a perder derechos sociales. Y han sido, como un milagro que jamás se espera, el levantamiento de la dignidad y contra la tiranía de los países árabes. La juventud tunecina y egipcia y de tantos otros países, las organizaciones sociales y políticas que allí héroicamente han resistido a través del conflicto social estos años a las dictaduras políticas y económicas nos han mostrado que es posible tomar el cielo por asalto, incluso en las peores condiciones. Y, de alguna manera, nos han hecho perder el miedo.
No se puede minimizar, a estas alturas, el efecto contagio que estas revueltas-revoluciones han tenido en el planeta. Y cómo están contribuyendo a cambiar tantas cosas y supuestas realidades inamovibles en la gestión y gobierno del capitalismo y el imperialismo a escala global.
Es difícil demostrar de qué manera han tenido impacto específico sobre este despertar de la rebeldía instintiva en el Estado español. Sólo dos apuntes al respecto: a nivel de discurso y de formas de organización (manejo de las redes sociales y fuerza simbólica y real del espacio público) parecen haber ejercido ya como auténticas inspiradoras.
La juventud: significante vacío pero lleno de contenido
Decía Íñigo Errejón en un reciente artículo que en la movilización del 7 de abril de "Juventud sin Futuro" el propio concepto de juventud se había manejado, exitosamente, como un "significante vacío" que condensaba buena parte de la realidad social y del imaginario colectivo capaz de legitimar una movilización de este tipo. Certero análisis que, como vemos, sigue funcionando y lo seguirá haciendo.
Nuevamente, y como ya sucedió en el ciclo del '68 aunque en unas condiciones completamente diferentes,2 la juventud, en distintos focos de resistencia, está actuando como auténtica "vanguardia táctica" en el marco de un movimiento más de conjunto. No entramos a valorar aquí aspectos tan espinosos como el del propio concepto de generación ni sobre las condiciones objetivas y subjetivas disponibles para la movilización de la juventud en la actualidad. Nos limitamos a afirmar su trascendencia como elemento iniciador de antagonismos sociales. Y lo está haciendo en contextos demográficamente (caso de los países árabes Vs casos europeos) y políticamente (a nivel de política de movimiento) muy desiguales.
Sin embargo, el eje de discurso y de práctica que pivota sobre la precariedad sigue mostrándose como un activo a la hora de aglutinar voluntades. La acumulación de experiencias y de discurso contra-hegemónico en las universidades en los últimos años no es desdeñable. La puesta en marcha de una iniciativa con tanto potencial como la de "Juventud sin Futuro" es sólo una señal de cómo los sectores activistas del movimiento estudiantil han sabido reconocerse, articular un discurso con capacidad de sumar y afinar prácticas de movilización con capacidad de impacto social.
En este sentido, no puede entenderse el 15-M sin el 7 de abril. Y no podrá entenderse un movimiento en la calle sin la especial intervención y protagonismo de las demandas, discursos y prácticas de colectivos como "Juventud sin Futuro". Las alarmantes cifras de paro y precariedad juvenil ya eran síntoma de preocupación para sociólogos ligados al PSOE como Jose Félix Tezanos o, más recientemente, para el propio FMI que se ha atrevido hablar del riesgo de una "generación perdida" en España.
Las victorias del 15-M y sus riesgos: contra la dictadura de los mercados, el movimiento en marcha.
Algo ha cambiado a partir del 15-M. En Madrid se respiraba ambiente de manifestación. De lo que supone (o debería ser) una manifestación: tomar las calles, conectar con la gente común, ampliar el espacio de lo posible. Perder el miedo. Eso nos decían ya semanas antes los carteles de "Juventud sin Futuro"3 Y eso se gritó colectivamente en las calles de Madrid (y, seguramente, en la de otras muchas ciudades): "sin miedo". Un miedo que sólo nos lo podemos quitar de encima desde lo común, desde la colectividad. El gran triunfo de las políticas del neoliberalismo ha sido hundirnos en problemáticas individualizadas (en el miedo al trabajo, al futuro, a los bancos, a la desconexión social). Sólo desde cauces colectivos, alejados de falsas soluciones individuales, ese miedo puede dar paso a otros estados de ánimo. Y parte de ese miedo ya nos lo hemos sacudido. Esa ha sido la gran lección que, colectivamente, hemos podido vivir. Seguramente, así lo ha experimentado mucha gente no asidua a los rituales de manifestación y expresión de la izquierda. Y eso es un regalo para la izquierda radical: la posibilidad de politización de nuevos sectores.
Las claves del éxito de la manifestación, así como de su continuidad, ya están circulando y empiezan a ser ampliamente reconocidas. Más allá de algunos discursos ambiguos y contradictorios en las convocatorias que habían circulado en los días previos, se percibía que existía una posibilidad de ampliar el espectro social, de llegar a sectores desmovilizados hasta el momento.
La tensión entre organización y espontanéismo se demuestra, nuevamente, irresoluble y falsa. No existe margen para un fortalecimiento de la movilización y la sedimentación de experiencias organizadas sin margen para el espontaneismo; pero tampoco hay margen para éste sin un trabajo de organización previo que se abre también a lo inesperado.
En Madrid, el trabajo y visión de "Juventud sin Futuro" ha permitido que esta plataforma se haya convertido en polo de referencia inexcusable en estos momentos. Por su dinamismo, su combatividad y su capacidad de tejer alianzas. Una aparición pública y mediática, tolerada hasta el momento, pero que mucho nos tememos cambiará de signo en el corto plazo.
Pero el 15-M no ha sido, ni mucho menos, una movilización juvenil ni de señal de un falso conflicto intergeneracional. Ha sido la puesta de largo de lo que puede ser un nuevo movimiento ciudadano diverso, con evidentes contradicciones pero con aún más posibilidades. Un movimiento, aun difícil de caracterizar, que era necesario y que rompe con la inercia de derrota y pesimismo que se había apoderado de la izquierda social en sentido amplio.
Y si es ilusionante lo es por el número de personas que ha congregado (la mayor movilización contra la crisis desde la Huelga General), porque la mayor parte de los discursos son propios del discurso que, machaconamente, ha venido repitiendo la izquierda desde mucho antes del estallido de la crisis: contra la dictadura de los mercados y de los bancos, contra los recortes sociales, contra este modelo de "democracia". Y eso es ya una victoria: socializar en las calles las banderas del movimiento antiglobalización, de los estudiantes, docentes y de personal de sanidad en lucha estos años, de los sindicalistas honestos y combativos.
Se podrá decir que no es un discurso acabado, completo. Claro que no. Faltan muchas cosas: análisis sobre la destrucción medioambiental, sobre la crisis enérgetica, sobre la finitud del planeta. Y también sobre el patriarcado y la crisis de los cuidados. O un discurso sobre la inmigración, la ley de extranjería o los CIE 's. Eso es lo que falta. Y otras muchas cosas.
Pero es un discurso y una práctica que debe ser acompañada, que es posible construirse en camino y a la que los sectores que han trabajado las resistencias desde las facultades, los centros de trabajo, el movimiento ecologista, el feminismo deben (y deben poder) llenar de contenido.
El 15-M y las plataformas asentadas sobre el terreno que están surgiendo es una posibilidad para que esas izquierdas y esos movimientos sociales amplíen el público de sus discursos y de sus prácticas. Porque estos movimientos, afortunadamente, no surgen de acuerdos entre aparatos, no son experiencias para el debate entre los sectores más conscientes. Es, por fín, una experiencia en marcha para la movilización. Es, prafraseando a Brecht en su polémica con los "identitarios", una experiencia que tiene " piernas" y no "raíces". Estas son las convergencias que tienen futuro: las que tienen "piernas" ( de manifestaciones) y no "patas"( de mesas).
La respuesta ante este fenómeno de las instituciones y de la propia izquierda acomodada es síntoma del propio éxito del movimiento4. La estigmatización de las protestas, las etiquetas sobre las mismas, su minusvaloración y represión son la prueba palpable de la inquietud que están provocando. Algunas voces de la progresía intelectual nos pedían indignarnos y reaccionar. Cuando lo hacemos, somos violentos antisistema que no ofrecemos alternativas. Siempre el mismo cuento de aquellos instalados en lo "políticamente correcto".
La perspectiva para lo que venga después del 15-M es incierta. No hay duda. Bastante más, eso sí, que lo que vendrá el 22-M. De ahí ya sabemos lo que saldrán: más recortes sociales, menos democracia.
Siempre hemos mantenido que la "lucha de clases" es una batalla de largo aliento. Que no hay atajos ni recetas mágicas. Y que ni siquiera ya sabemos cómo se puede cambiar el mundo. Tampoco el 15-M y lo que ahora está pasando es una lección definitiva. Pero sí que ha sido una pequeña ruptura en la normalidad de esta democracia que se imparte a golpes de porra y de decretos anti-sociales bajo los espúreos designios de eso que llaman "mercados".
Aprovechar esta grieta, conformar espacios de resistencia sobre el terreno que no abandonen los grandes problemas, consolidar espacios para la práctica de la resistencia y de la democracia son ya las tareas que nos deja el grito del 15-M.
En la movilización contra la crisis y en la lucha contra este mundo de saqueos en este rincón del planeta se ha abierto una pequeña puerta. Decía Daniel Bensaid que las revoluciones o "llegan tarde o llegan demasiado pronto; pero siempre cuando no se las espera". Decía también que las revoluciones son una especie de milagro, pero que nosotros tenemos que preparar hasta los milagros. Esto que ha irrumpido el 15- M (si no antes, el 7-A) no es una revolución, naturalmente. Pero es una oportunidad real para levantar un fuerte movimiento contra los efectos de la crisis que, con inteligencia y unas buenas dosis de virtud y fortuna, puede empezar a hacer cambiar las cosas.
Y como hemos visto y sufrido estos años, las oportunidades no abundan.
No la dejemos pasar de largo. 
Joseba Fernández, Miguel Urbán, Raúl Camargo- militantes de Izquierda Anticapitalista
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EL MOVIMIENTO DE "INDIGNADOS" SIGUE CRECIENDO *****************************************
Ya son 35 las ciudades del Estado Español donde 
se acampará hoy desde las 20 horas


Los poderes ecónomicos y políticos han pervertido el ideal democrático y han saqueado el estado de bienestar por el que tanto se luchó en el pasado, recortando los derechos de todos nosotros: estudiantes, trabajadores, parados, jubilados, ciudadanas y ciudadanos de a pie.


   Esto es un movimiento de ciudadanos y ciudadanas independiente. Aquí no debe haber ni ideologías de izquierdas, derechas o centro neoliberal, hay ciudadanos cuyos Derechos comunes están siendo vulnerados repetidamente. Tened mucho cuidado con organizaciones políticas, sindicales y/o sociales neoliberales y que tienen suficiente base o poder para manipular las asambleas ya que todas ellas perciben dinero directo del estado y sus miembros vendidos, tendrían un clarísimo conflicto de interés en la toma de decisiones. Estas son por ejemplo: Partido ¿Popular?, Falange, P$o€, ¿Izquierda? ¿Unida?, CCOO (Colisiones Obreras), UGT (Unión General de Traidores), CGT (Confederación General de Traidores)... No dejéis a ninguno de sus miembros participar en la toma de decisiones de las asambleas, que en éstas sean oyentes y sigan lo que digan el resto de ciudadanos independientes sin que influyan con obscuros intereses incluso controlando, frenando y/o boikoteando a cambio del dinero que reciben del Estado. Muchos de sus miembros están miserable e indignamente vendidos por un puñado de monedas, por poder o simplemente por protagonismo. Son muchas las asambleas en toda España en las que hemos presenciado este lamentable panorama una y otra vez. ¡¡¡Malditos son todos los traidores del Pueblo Verdadero!!!


Por un futuro digno, solidario y sostenible

Por una sociedad justa, libre e igualitaria
Y sobre todo por sentido común... 
exigimos democracia real ya!


¿¿TODAVÍA CREES QUE NO PUEDES HACER NADA??


Recuento de ciudades que están tomando sus plazas:

- ALICANTE: Plaça de Montanyeta

- BARCELONA: Plaza Cataluña
 
- BURGOS:
 Plaza Mayor

- CACERES: Plaza Mayor, 20:30 horas

- CARTAGENA: Plaza de los Juncos, 21 horas

- CORDOBA: Plaza de las Tendillas

- GIJON: Plaza del Conceyo

- GRANADA: Paseo del Salón

- HUELVA: Plaza Antiguo Colombino

- LA CORUÑA: Obelisco de los cantones

- LANGREO: Plaza del Ayuntamiento, 20 horas

- LAS PALMAS DE GRAN CANARIA: Parque de San Telmo

- LEÓN: Plaza Botines.

- LERIDA: Plaza Ricard Vinyes, 20 horas

- MADRID: Plaza Puerta del Sol

- MÁLAGA: Plaza de la Constitución

- MIERES: Plaza del Ayuntamiento, 20 horas

- MURCIA: La Glorieta

- ORENSE: Plaza Mayor, 20 horas

- OVIIEDO: Plaza de la Escandalera, 20 horas

- PALMA MALLORCA: Plaça d'Espanya

- SALAMANCA: Plaza Mayor

- SANTA CRUZ DE TENERIFE: Plaza de la Candelaria

- SANTANDER: Plaza Forticada

- SANTIAGO DE COMPOSTELA: Plaza del Obradoiro

- SEGOVIA: Plaza del Acueducto, 20 horas

- SEVILLA: Plaza San Salvador

- SORIA: Plaza Mayor, 20h

- TOLEDO: Zocodover, 20h

- VALENCIA: Plaza del ayuntamiento

- VIGO: Rua do Príncipe

- ZARAGOZA: Plaza del Pilar

EN EUSKAL HERRIA / PAIS VASCO:
- BILBAO: Plaza de Arriaga - DONOSTI: Kiosko del Boulevard


 

NOTA: Si tu ciudad no está haced una asamblea entre los que podáis y unid el nombre, plaza o sitio y hora de comienzo de la concentración diaria o permanente a esta lista y reenviad este correo a todos vuestros contactos.


Enlaces con noticias relacionadas

- [Queda la Palabra] - MUY, MUY IMPORTANTE: Por toda España comienzan las protestas masivas del Pueblo - Esto solo ha sido un ensayo, sigamos ensayando para el estreno...
http://www.egrupos.net/grupo/quedalapalabra/archivo/msg/674/

Miles de personas exigen dejar de ser 'mercancías de políticos y banqueros'
http://www.elmundo.es/elmundo/2011/05/15/espana/1305478324.html
 
- Miles de manifestantes se preparan para pasar la noche en la Puerta del Sol
http://www.diariovasco.com/agencias/20110518/mas-actualidad/mundo/miles-manifestantes-preparan-para-pasar_201105180109.html


Enlaces con vídeos relacionados

- Video resumen de la manifestación del 15-M
http://www.youtube.com/watch?v=3DXJ0qPXrCA

- Desalojo forzoso de la puerta del Sol, el 17-M
http://www.youtube.com/watch?v=_5Vm48Eeb_Y

- Información en directo de todas las acampadas
http://tomalaplaza.net

   
¡¡Es la hora del amanecer del Pueblo Verdadero!!
Sólo el Pueblo puede salvar al Pueblo
 
Con "V" de Verdad y "V" de Valentía
se escribe siempre Victoria

enviado por gonzalo.moyano@gmail.com
fuente: "Resumen latinoamericano"

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