Anticapitalistas en la Otra

Anticapitalistas en la Sexta es un espacio de discusión y organización política de carácter anticapitalista e internacionalista, que busca enlazar las luchas y fortalecer la unidad de las y los trabajadoras de la Ciudad, el Campo, el Mar y el Aire, y del resto de l@s explotad@s por el sistema capitalista para avanzar en la construcción de un Programa Nacional de Lucha y su Plan de Insurrección. Como segundo propósito buscamos difundir las luchas, denuncias y actividades de los adherentes a La Sexta en el país y el mundo, y también de todos aquellos que que sin ser parte de La Sexta se encuentren abajo y a la izquierda.

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Video del mes: Palabras del mes: Es preciso no olvidar que en virtud y por efecto de la solidaridad del proletariado, la emancipación del obrero no puede lograrse si no se realiza a la vez la liberación del campesino. De no ser así, la burguesía podría poner estas dos fuerzas, la una frente a la otra, y aprovecharse, por ejemplo, de la ignorancia de los campesinos para combatir y refrenar los justos impulsos de los trabajadores citadinos; del mismo modo que, si el caso se ofrece, podrá utilizar a los obreros poco conscientes y lanzarlos contra sus hermanos del campo. CARTA DE EMILIANO ZAPATA A GENARO AMEZCUA Tlaltizapán, Febrero 14, 1918

Firma en contra de la reactivación del proyecto de despojo en Atenco

domingo, 24 de marzo de 2013

ULTRAJADAS DE ATENCO SIENTAN A PEÑA NIETO ANTE LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS (CIDH)


LAS COMPAÑERAS ULTRAJADAS EN ATENCO SIENTAN AL REPRESOR GOBIERNO DE PEÑA NIETO AL BANQUILLO DE LOS ACUSADOS ANTE LA CIDH, LO OBLIGAN A DISCULPARSE PÚBLICAMENTE Y RECHAZAN SU "SOLUCIÓN AMISTOSA"

Miedo, tristeza, angustia, dolor, desórdenes emocionales, torturas psicológicas, amagos de muerte, anulación de la personalidad, desnudas, violadas, vejadas, y además de todo esto, criminalizadas. Es el aterrador testimonio de Bárbara Italia Méndez, una de las decenas de mujeres que fueron ultrajadas el 3 y 4 de mayo de 2006 en Texcoco y en Atenco, ante la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) este 14 de marzo en Washington D.C., y que tiene en el banquillo de los acusados al gobierno represor de Enrique Peña Nieto.
Después de ver y escuchar el tan estremecedor relato uno no puede menos que decir que éste no es un texto lopezobradorista, por lo tanto pido que marginen por un momento el carácter lacayuno hacia la burguesía cimarrona y extranjera del represor presidente de México, Enrique Peña Nieto; que hagan abstracción de su sujeción al fraude, al desatino y a la inepcia, todo indudablemente cierto, y que piensen mejor en cómo es posible que nuestro país tenga un presidente que porta como divisa y emblema en su copetuda frente la brutalidad para gobernar. Es increíble que una persona de tal calaña y tan baja estofa sea el presidente de la República. Es un atentado a la humanidad.
Y es que su vocación sanguinaria la mostró en mayo de 2006 como virrey del Estado de México cuando asumió con alarde e insolencia su responsabilidad en la represión en Texcoco y en Atenco (solapado por el PRD y por el PAN), con el viejo cuento de restablecer el "orden y el estado de Derecho" en la Nación de los Machetes; y después confirmó su autoritarismo en lo que se constituiría como su árbol de la noche triste en una ibérica mañana universitaria, cuando un grupo de estudiantes lo increpó sobre el caso Atenco, y el entonces torpe candidatillo del PRI refrendó su autoría como represor en ese insumiso municipio. De ahí surgió el movimiento #YoSoy131 y el #YoSoy132.
En ambos casos Peña Nieto se vio prepotente, insultante, imprudente, como cualquier Calígula de pacotilla, pero ahora, sentado en el banquillo de los acusados (a través de sus comisionados), ante CIDH, ha cambiado su discurso. De violador de derechos humanos, ahora con un baño de pureza, su mano represora la extiende (como Díaz Ordaz) a las torturadas por su policía, por órdenes directas de él (sobre nuestro compañero Kuykendall aún no se pronuncia). Manifiesta su profunda solidaridad con las víctimas de Atenco, reconoce las violaciones a los derechos humanos por su aparato policial y judicial, y ofrece una disculpa pública a las demandantes de justicia, busca encontrar reparación integral en pleno cumplimiento de sus obligaciones internacionales, y sostiene que su gobierno es "moderno y democrático", por lo cual propone un acuerdo amistoso, ofreciendo —¡que cinismo!— la protección de las nuevas leyes sobre derechos humanos, garantías de no repetición de las violaciones, justicia restaurativa;  ¡hasta vivienda y otras prebendas ofreció con tal de llegar a una solucón "amistosa"!.
Pero la respuesta de Bárbara Italia Méndez, a nombre de otras 11 denunciantes y de ella misma fue tajante y contundente: no aceptan ningún tipo de solución amistosa. Esto significaría la impunidad a los jefes policiacos que estuvieron al mando de los operativos y del propio Peña Nieto quien públicamente se responsabilizó de tales hechos. Porque tales hechos relatados en las distintas denuncias de las mujeres violadas son irrefutables e irrebatibles; porque además de ser objetos de tortura sexual fueron acusadas como vulgares delincuentes, además porque los mismos violadores ¡fueron los testigos de los delitos de las víctimas! ¡Que mundo! Violan y todavía acusan a las detenidas-violadas de ataques a las vías de comunicación. Éste es el dilecto "delito" del gobierno para criminalizar la protesta social, es el pretexto preferido por las autoridades para "deshacerse" de los líderes sociales. La honra y dignidad, mostrada y demostrada por Bárbara Italia es un golpe a la imagen democrática de este gobierno priista; así, a 7 años de esos dolorosos acontecimientos estas mujeres que se atrevieron a sostener la mirada a un gobierno criminal, trascendieron las fronteras y tienen en apuros a sus represores. Ellas como muchos más continúan en la lucha.

ESTE ES EL ESTREMECEDOR RELATO DE BÁRBARA ITALIA MÉNDEZ:




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