Anticapitalistas en la Otra

Anticapitalistas en la Sexta es un espacio de discusión y organización política de carácter anticapitalista e internacionalista, que busca enlazar las luchas y fortalecer la unidad de las y los trabajadoras de la Ciudad, el Campo, el Mar y el Aire, y del resto de l@s explotad@s por el sistema capitalista para avanzar en la construcción de un Programa Nacional de Lucha y su Plan de Insurrección. Como segundo propósito buscamos difundir las luchas, denuncias y actividades de los adherentes a La Sexta en el país y el mundo, y también de todos aquellos que que sin ser parte de La Sexta se encuentren abajo y a la izquierda.

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Video del mes: Palabras del mes: Es preciso no olvidar que en virtud y por efecto de la solidaridad del proletariado, la emancipación del obrero no puede lograrse si no se realiza a la vez la liberación del campesino. De no ser así, la burguesía podría poner estas dos fuerzas, la una frente a la otra, y aprovecharse, por ejemplo, de la ignorancia de los campesinos para combatir y refrenar los justos impulsos de los trabajadores citadinos; del mismo modo que, si el caso se ofrece, podrá utilizar a los obreros poco conscientes y lanzarlos contra sus hermanos del campo. CARTA DE EMILIANO ZAPATA A GENARO AMEZCUA Tlaltizapán, Febrero 14, 1918

Firma en contra de la reactivación del proyecto de despojo en Atenco

martes, 19 de febrero de 2013

ELLOS Y NOSOTROS. VI.- Las Miradas Partes 1, 2, 3, 4, 5 y 6

ELLOS Y NOSOTROS.
VI.- Las Miradas.
1.- Mirar para imponer o mirar para escuchar.

Por una vez podré decir
Sin que haya nadie que me contradiga
Que no es lo mismo el que desea
Que el que codicia algo
Como no son las mismas las palabras
Dichas para escuchadas
Que dichas para obedecidas
Ni tampoco es el mismo el que me habla
Para decirme algo
Que el que me habla para que me calle
“.
Tomás Segovia.
“Cuarto Rastreo” en “Rastreos y Otros Poemas”
de la editorial que tiene el buen gusto de llamarse “Sin Nombre”.
Gracias y un abrazo a María Luisa Capella, a Inés y Francisco
(bien haya la digna sangre que en sus corazones late)
por los libros y las letras-guía.
Mirar es una forma de preguntar, decimos nosotros, nosotras las zapatistas.
O de buscar…
Cuando se mira en el calendario y en la geografía, por muy lejos que estén la una y el otro, se pregunta, se interroga.
Y es en el mirar donde el otro, la otra, lo otro aparece.  Y es en la mirada donde eso otro existe, donde se dibuja su perfil como extraño, como ajeno, como enigma, como víctima, como juez y verdugo, como enemigo… o como compañer@.
Es en la mirada donde el miedo anida, pero también donde puede nacer el respeto.
Si no aprendemos a mirar el mirarse del otro, ¿qué sentido tiene nuestra mirada, nuestras preguntas?
¿Quién eres?
¿Cuál es tu historia?
¿Dónde tus dolores?
¿Cuándo tus esperanzas?
Pero no sólo importa qué o a quién se mira.  También, y sobre todo, importa desde dónde se mira.
Y elegir a dónde mirar es también elegir desde dónde.
¿O es lo mismo mirar desde arriba el dolor de quienes pierden a l@s que quieren y necesitan, por la muerte absurda, inexplicable, definitiva, que mirarlo desde abajo?
Cuando alguien de arriba mira a los de abajo y se pregunta “¿cuántos son?”, en realidad está preguntando “¿cuánto valen?”
Y si no valen, ¿qué importa cuántos son?  Para obviar ese inoportuno número están los grandes medios de comunicación de paga, los ejércitos, las policías, los jueces, las cárceles, los cementerios.
Y para el mirar nuestro, las respuestas nunca son sencillas.
Al mirarnos mirar lo que miramos, nos damos una identidad que tiene que ver con dolores y luchas, con nuestros calendarios y nuestra geografía.
Nuestra fuerza, si es que alguna tenemos, está en este reconocimiento: somos quienes somos, y hay otr@s que son quienes son, y hay otro para quien todavía no tenemos palabra para nombrarlo y, sin embargo, es quien es.  Cuando decimos “nosotros” no estamos absorbiendo, y así subordinando, identidades, sino resaltando los puentes que hay entre los diferentes dolores y las distintas rebeldías.  Somos iguales porque somos diferentes.
En la Sexta, las zapatistas, los zapatistas, reiteramos nuestro rechazo a todo intento de hegemonía, es decir, a todo vanguardismo, sea que nos toque en la delantera o que nos alineen, como a los largo de estos siglos, en la retaguardia.
Si con la Sexta buscamos a nuestros semejantes en dolores y luchas, sin importar los calendarios y las geografías que nos distancien, es porque sabemos bien que al Mandón no se le vence con un solo pensamiento, una sola fuerza, una sola directiva (por muy revolucionaria, consecuente, radical, ingeniosa, numerosa, poderosa y demás osas que esa directiva sea).
Es enseñanza de nuestros muertos, que la diversidad y la diferencia no son debilidad para el abajo, sino fuerza para parir, sobre las cenizas del viejo, el mundo nuevo que queremos, que necesitamos, que merecemos.
Sabemos bien que ese mundo no es sólo imaginado por nosotr@s.  Pero en nuestro sueño, ese mundo no es uno, sino muchos, diferentes, diversos.  Y es en su diversidad donde tiene su riqueza.
Los reiterados intentos de imponer la unanimidad, son los responsables de que la máquina haya enloquecido y acerque, cada minuto, el minuto final de la civilización como es conocida hasta ahora.
En la etapa actual de la globalización neoliberal, la homogeneidad no es sino la mediocridad impuesta como uniforme universal.  Y si en algo se diferencia de la locura hitleriana, no es en su objetivo, sino en la modernidad de los medios para conseguirlo.
-*-
Y sí, no sólo nosotras, nosotros, buscamos el cómo, el cuándo, el dónde, el qué.
Ustedes, por ejemplo, no son Ellos.  Bueno, aunque no parecen tener ningún problema en aliarse con Ellos para… ¿engañarlos y derrotarlos desde dentro?  ¿para ser como Ellos pero no tan Ellos?  ¿para menguar la velocidad de la máquina, limar los colmillos de la bestia, humanizar a la salvaje?
Sí, lo sabemos.  Hay una montaña de argumentos para darle sustento a eso.  Incluso hasta podrían forzar algunos ejemplos.
Pero…
Ustedes nos dicen que somos iguales, que estamos en lo mismo, que es la misma lucha, el mismo enemigo…  Mmh… no, no dicen “enemigo“, dicen “adversario“.  De acuerdo, eso también depende de la ocurrencia en turno.
Ustedes nos dicen que hay que unirnos tod@s porque no hay otro camino: o las elecciones o las armas.  Y ustedes, que en ese argumento falaz sostienen su proyecto de invalidar todo lo que no se supedite al reiterado espectáculo de la política de arriba, nos emplazan: muéranse o ríndanse.  Y hasta nos ofrecen la coartada, porque, argumentan, como se trata de tomar el Poder, sólo hay esos dos caminos.
¡Ah!, y nosotros tan desobedientes: ni nos morimos, ni nos rendimos.  Y, como quedó demostrado el día del fin del mundo: ni lucha electoral ni lucha armada.
¿Y si no se trata de tomar el Poder?  Mejor aún: ¿y si el Poder ya no reside en ese Estado Nación, ese Estado Zombi poblado de una clase política parásita que practica la rapiña sobre los restos de las naciones?
¿Y si los electores que tanto los obsesionan a ustedes (por eso su embeleso con las multitudes), no hacen sino votar por alguien que otros ya eligieron, como vuelta tras vuelta les demuestran Ellos mientras se divierten con cada nuevo truco que hacen?
Sí, claro, ustedes se esconden detrás de sus prejuicios: ¿los que no votan? “es por apatía, por desinterés, por falta de educación, le hacen el juego a la derecha“… su aliada de ustedes en tantas geografías, en no pocos calendarios.  ¿Votan pero no por ustedes? “es por ser de derechas, por ignorantes, por vendidos, por traidores, por muertos de hambre, ¡por zombis!
  Nota de Marquitos Spoil: Sí, nosotr@s simpatizamos con los zombis.  No sólo por nuestra semejanza física (ni maquillaje necesitamos y aún así arrasaríamos en los casting de “The Walking Dead”).  También y sobre todo porque pensamos, junto con George A. Romero, que, en un apocalipsis zombi, la brutalidad más enloquecida sería obra de la civilización sobreviviente, no de los muertos que caminan.  Y si algún vestigio de humanidad quedara, brillaría en los parias de siempre, los muertos vivientes para los que el apocalipsis empieza al nacer y nunca termina.  Como ahora mismo sucede en cualquier rincón de cualquiera de los mundos que existen.  Y no hay película, ni comic, ni serie televisiva que dé cuenta de ello.
Su mirada de ustedes está marcada por el desprecio cuando hacia abajo miran (aunque sea al espejo), y de suspiros de envidia cuando miran hacia arriba.
No se pueden imaginar siquiera que alguien no tenga otro interés en mirar ese “arriba”, que no sea el de ver cómo quitárselo de encima.
-*-
Mirar.  Hacia dónde y desde dónde.  Ahí está lo que nos separa.
Ustedes creen que son los únicos, nosotros sabemos que somos uno más.
Ustedes miran arriba, nosotros abajo.
Ustedes miran cómo se acomodan, nosotros cómo servimos.
Ustedes miran cómo dirigir, nosotros como acompañar.
Ustedes miran cuánto se gana, nosotros cuánto se pierde.
Ustedes miran lo que es, nosotros lo que puede ser.
Ustedes miran números, nosotros personas.
Ustedes calculan estadísticas, nosotros historias.
Ustedes hablan, nosotros escuchamos.
Ustedes miran cómo se ven, nosotros miramos la mirada.
Ustedes nos miran y nos reclaman dónde estábamos cuando su calendario marcaba sus urgencias “históricas”.  Nosotros los miramos y no les preguntamos dónde han estado durante estos más de 500 años de historia.
Ustedes miran cómo aprovechar la coyuntura, nosotros como crearla.
Ustedes se preocupan por los vidrios rotos, nosotros por la rabia que los rompe.
Ustedes miran los muchos, nosotros los pocos.
Ustedes miran muros infranqueables, nosotros grietas.
Ustedes miran posibilidades, nosotros lo que es imposible sólo hasta la víspera.
Ustedes buscan espejos, nosotros cristales.
Ustedes y nosotros no somos lo mismo.
-*-
Ustedes miran el calendario de arriba y a él supeditan la primavera de las movilizaciones, las masas, la fiesta, la rebeldía multitudinaria, las calles desbordando cantos y colores, consignas, desafíos, los que ya son muchos más que sólo ciento treinta y tantos, las plazas llenas, las urnas ansiosas por llenarse de votos, y ustedes corren presurosos porque es-claro-que les – falta – una – dirección – revolucionaria-partidaria-una-política-de-alianzas-amplia-flexible-porque-lo-electoral-es-su- destino-natural-pero-están-muy-chavit@s-son-fresas-pequebus-”niñ@s bien”- / -luego – lumpen – barrio – banda – prole – número-de-votantes – potenciales-ignorantes-inexpertos-ingenuos – torpes – necios, sobre todo necios.  Y ven en cada acto masivo la culminación de los tiempos.  Y después, cuando ya no hay muchedumbres ansiosas de un líder, ni urnas, ni fiestas, deciden que se acabó, que no más, que a ver si para otra ocasión, que hay que esperar 6 años, 6 siglos, que hay que mirar para otro lado, pero siempre para el calendario de arriba: el registro, las alianzas, los puestos.
Y nosotros, siempre con la mirada chueca, remontamos el calendario, buscamos el invierno, nadamos río arriba, pasamos por el arroyo, llegamos al manantial.  Ahí vemos a quienes comienzan, a los que son pocos, a los menos.  No los hablamos, no los saludamos, no les decimos qué hacer, no les decimos qué no hacer.  En cambio los escuchamos, los vemos con respeto, con admiración.  Y ellas, ellos, tal vez nunca reparen en esa pequeña flor roja, tan parecida a una estrella, tan pequeña que apenas es una piedrita, y que nuestra mano deja abajo, cerca de su pie izquierdo.  No porque queramos decirles así que la flor-roca era nuestra, de las zapatistas, de los zapatistas.  No para que esa piedrita la tomen y la arrojen contra algo, contra alguien, aunque no falten ganas ni motivos.  Sino tal vez porque es nuestro modo de decirles, a ell@s y a tod@s nuestr@s compas de la Sexta, que las casas y los mundos empiezan a construirse con pequeños guijarros y luego se crecen y casi nadie se acuerda de esos pedruscos que empiezan, tan pequeños, tan poca cosa, tan inútiles, tan solos, y entonces viene una zapatista, un zapatista, y la ve a la piedrita y la saluda y se sienta a su lado y no hablan, porque las pequeñas rocas, como los zapatistas, no hablan… hasta que hablan, y luego el caso, o cosa, según, es que se callen.  Y no, no se callan nunca, lo que pasa es que luego no hay quien escuche.  O tal vez porque vimos más lejos en el calendario y sabíamos, antes, que esta noche llegaría.  O tal vez porque así les decimos, aunque no lo sepan, pero lo sabemos nosotros, que no están sol@s.  Porque es con l@s poc@s que las cosas inician y reinician.
-*-
Ustedes no nos vieron antes… y siguen sin mirarnos.
Y, sobre todo, no nos vieron mirarlos.
No nos miraron viéndolos en su soberbia, estúpidamente destruyendo los puentes, socavando los caminos, aliándose con nuestros perseguidores, despreciándonos.  Convenciéndose de que lo que no existe en los medios simplemente no es.
No nos vieron mirándolos decir y decirse que así quedaban en tierra firme, que lo posible es el terreno sólido, que cortaban amarras de ese absurdo barco de absurdos e imposibles, y que eran estos locos (nosotros) quienes quedábamos a la deriva, aislados, solos, sin rumbo, pagando con nuestra existencia el ser consecuentes.
Pudieron ver el resurgimiento como parte de sus victorias, y ahora lo rumian como una más de sus derrotas.
Va, sigan su camino.
No nos escuchen, no nos miren.
Porque con la Sexta y con l@s zapatistas no se puede mirar ni escuchar impunemente.
Y ésa es nuestra virtud o nuestra maldición, depende hacia dónde se mire y, sobre todo, desde dónde se enciende la mirada.
(continuará…)
Desde cualquier rincón, en cualquiera de los mundos.
SupMarcos.
Planeta Tierra.
Febrero del 2013.
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ELLOS Y NOSOTROS.
VI.- Las Miradas 2.
2.- Mirar y escuchar desde/hacia abajo.
¿Podemos todavía elegir hacia dónde y desde dónde mirar?
¿Podemos, por ejemplo, elegir entre mirar a quienes laboran en la cadena de supermercados, reclamarle a l@s trabajador@s el ser cómplices del fraude electoral, y hacer escarnio del uniforme naranja con el que obligan a vestirse a l@s emplead@s, o mirar a la empleada que, después de entregar la cuenta…?
/ La cajera va y se quita el delantal naranja, refunfuñando por el coraje que le dio que le reclamaran a ella ser cómplice del fraude que llevó al Poder la ignorancia y la frivolidad.  A ella, mujer, joven o madura o madre o soltera o divorciada o viuda o madre soltera o esperando o sin críos o lo que sea, que entra a trabajar a las 7 de la mañana y se va a las 4 de la tarde, claro, si no hay horas extras, y sin contar el tiempo de la casa al trabajo y de regreso, y luego a darle a la escuela o a la casa, a las “labores-propias-de-su-sexo-se pueden-cumplir-con-un-toque-de-coquetería”, leyó en una de las revistas que están a un lado de la caja, un día que no había mucha gente.  A ella, a quien se supone que ésos van a salvar, nomás cuestión de un voto y ya, tarán, la felicidad.  “¿Acaso los dueños se visten con el delantal naranja?”, murmura irritada.  Ella se arregla un poco el desaliño propositivo con el que llega a trabajar para que el gerente no la esté molestando.  Sale.  Afuera la espera su pareja.  Se abrazan, se besan, se tocan con la mirada, caminan. Entran a un café-internet o cibercafé o como se diga.  10 pesos la hora, 5 la media hora…/
- Media hora – dicen, haciendo mentalmente cuentas de presupuesto-tiempo-del-metro-colectivo-caminar.
- Fíame Roco, no seas ojaldra – dice él.
- Va, pero en la quincena te caes, si no a mí me cae el dueño y tú vas a ser el que me fíe.
- Va, pero será cuando tengas móvil, wey, porque estoy de lavacoches.
- Pues lávatelo, wey – dice el Roco.
Se ríen los 3.
- La 7 - dice el Roco.
- Ande, busque - dice ella.
Él va a poner un número.
- No – dice ella -, busque usted cuándo empezó todo.
Navegan.  Llegan a cuando son un poco más de 131.  Ponen el video.
- Son fresas – dice él.
- Cálmese vanguardia revolucionariaEstá usted mal de su cabeza si juzga a las personas por su apariencia.  Si a mí, por ser de piel clara, me dicen güerita y fresita, y no ven que apenas llego a la quincena.  Hay que ver la historia de cada quién y lo que hace, sonso – dice ella, acompañando la argumentación con un zape.
Siguen viendo.
Miran, callan, escuchan.
- Tras que se la cantaron de frente al Peña Nieto ése… son valientes, sí, se ve que tienen muchos huevos -, dice él.
- Y ovarios, menso – otro zape de ella para él.
- Órales mi reina, la voy a acusar de violencia intrafamiliar.
- Será violencia de género, menso - y otro zape.
Terminan de ver el video.
Él: – Tras que así empiezan las cosas, con unos pocos que no tienen miedo.
Ella: – O sí tienen miedo, pero lo controlan.
- ¡Media hora! – les grita el Roco.
- Sí, vámonos.
Ella va sonriendo.
- ¿Y ora de qué se ríe?
- De nada, me estaba acordando – se pega más a él – de eso que dijo de “intrafamiliar“.  ¿O sea que como quien dice quiere usted que seamos familia?
Él ni duda:
- Cámara, mi reina, pa´ luego es tarde, ya le estamos dimos dando, pero sin tantos zapes, mejor besitos, y más abajo y a la izquierda.
- ¡Órales, no me alburee, wey! – otro zape – Y nada de que “mi reina”, ¿qué no estamos en contra de la pinche monarquía?
Él, antes del zape de rigor: – Va pues, mi… plebeya.
Ella se ríe, él también.  Después de unos pasos, ella:
- ¿Y usted cree que los zapatistas nos inviten?
- Cámara, si el Vins es mi cuate y dijo que él es su carnal del cara de calcetín porque lo dejó ganar en el mortal kombat, en las maquinitas, así que nomás tenemos que decir que somos banda del Vins y ya estufas brujas - él argumenta entusiasmado.
- ¿Y será que voy a poder llevar a mi mamá?, ya está grande…
- Claro, hablando de brujas, si con suerte hasta se queda atorada en el lodo la futura suegra – él agacha la cabeza esperando el zape que no llega.
Ella, ya enojada:
- ¿Y qué madres nos van a dar los zapatistas si están bien lejos?  ¿Acaso me van a dar mejor sueldo, van a hacer que me respeten, que los pinches hombres no me estén viendo las nalgas en la calle, y que el puto patrón deje de estarme tocando con cualquier pretexto?  ¿Me van a dar para pagar la renta, para comprarle su ropa a mi hija, mi hijo?  ¿Van a bajar el precio del azúcar, el frijol, el arroz, el aceite?  ¿Me van a dar de comer?  ¿Van a enfrentarse a la tira que diario llega a molestar y extorsionar a los del barrio que venden discos pirata diciendo que es para no acusarlos con el señor o la señora Sony…?
- No se dice “pirata”, sino “de producción alternativa”, mi rei… plebeya.  Y no se esponje conmigo que estamos igual.
Pero ella ya lleva vuelo, así que ni quien la pare:
- Y a usted, ¿le van a devolver su trabajo en la planta, donde ya era calificado no sé qué madres? ¿Le van a valer los estudios, los cursos de capacitación, y todo para que el culero del patrón se llevara la empresa a no sé dónde, y el sindicato y la huelga, y todo lo que hizo, para luego terminar lavando coches?  O como a su carnal de usted, el chompis, que le quitan el trabajo y le desaparecen al patrón para que no pueda defenderse y el gobierno con su rollo de siempre de que es para mejorar el servicio y la clase mundial y la madre del muerto y acaso bajaron las tarifas, si está más caro, y la pinche luz se va a cada rato y el pinche calderón se va a dar clases de sinvergüenza con los gringos, que son los meros maestros de esa madre.  Y mi papá, que dios lo tenga en su santa gloria, que se fue a chambearle al otro lado, no para turistear, sino para sacar el varo, la luz, la lana, la paga para mantenernos cuando estábamos más escuincles y ahí nomás cruzando la línea lo torció la migra como si fuera un terrorista y no un trabajador honrado y ni el cuerpo nos entregaron y el pinche Obama ése que parece que tiene el corazón de color del dólar.
- Chale, ya pare su carro y oríllese a la orilla, mi plebeya.
- Es que cada que me acuerdo me da coraje, tanto darle y darle para que al final los de arriba se queden con todo, si nomás falta que privaticen las risas, aunque no creo, porque de ésas hay pocas, pero las lágrimas sí, ésas abundan y se hacen ricos… más ricos.  Y luego viene usted con sus cosas ésas de que los zapatistas para acá y los zapatistas para allá, y que abajo y a la izquierda y que la octava…
- La Sexta, no la octava – la interrumpe.
- La que sea, si esos weyes están muy lejos y luego hablan el español peor que usted mero.
- Ora, ora, no sea malora.
Ella se limpia las lágrimas y murmura: – Pinche lluvia, ya me arruinó el estilauder, y yo que me había arreglado para gustarle a usted merengues.
- Boiiii, si usted me gusta más sin nada… de ropa.
Se ríen.
Ella, muy seria: – Bueno, ya, a ver dígame, ¿esos zapatistas nos van a salvar?
- No, mi plebeya, no nos van a salvar.  Eso y otras cosas las tenemos que hacer nosotros mismos.
- ¿Y entonces?
- Ah, pues nos van a enseñar.
- ¿Y qué nos van a enseñar?
- Que no estamos solos.
Ella se queda callada un momento.  De pronto:
- Ni solas, menso – otro zape.
El transporte colectivo va a reventar.  A ver si el que sigue.
Hace frío, está lloviendo.  Se abrazan más, no para no mojarse, sino para mojarse juntos.
Lejos alguien espera, siempre hay alguien que espera.  Y mientras espera, con un viejo lapicero y en un cuaderno viejo y ajado, lleva la cuenta del mirar de abajo que en una ventana se mira.
(Continuará…)
Desde cualquier rincón, en cualquiera de los mundos.
SupMarcos.
Planeta Tierra.
Enero del 2013.
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ELLOS Y NOSOTROS.
 VI.- Las Miradas 3.
3.- Algunas otras miradas.
 una: Un sueño en esa mirada.

Es una calle, una milpa, una fábrica, un socavón, un bosque, una escuela, una tienda departamental, una oficina, una plaza, un mercado, una ciudad, un campo, un país, un continente, un mundo. 
El Mandón está gravemente herido, la máquina rota, la bestia exhausta, la salvaje encerrada. 
De nada sirvieron los cambios de nombre y de banderas, los golpes, las cárceles, los cementerios, el dinero fluyendo por las mil arterias de la corrupción, los “reality shows“, las celebraciones religiosas, las inserciones pagadas, los exorcismos cibernéticos.
El Mandón llama a su último capataz.  Algo le murmura al oído.  El capataz sale y se enfrenta a la muchedumbre.
Dice, pregunta, demanda, exige:
Queremos hablar con el …
Duda, la mayoría de quienes se le enfrentan son mujeres.
Corrige:
Queremos hablar con la …
Vuelve a dudar, no es pequeño el número de otr@s que se le enfrentan.
Vuelve a corregir:
Queremos hablar con quien esté al mando“.
Por entre el silencio se adelantan un@ ancian@ y un@ niñ@, se paran frente al capataz y, con una voz inocente y sabia, dicen:
Acá todas y todos mandamos“.
El capataz se estremece, y se estremece la voz del Mandón en su último grito.
La mirada despierta.  “Extraño sueño“, se dice.  Y, sin importar el calendario y la geografía, sigue la vida, la lucha, la resistencia.
Del raro sueño sólo unas palabras recuerda:
Acá todas y todos mandamos“.

dos: Otra mirada desde otro calendario y otra geografía.
 (fragmento de una carta recibida en el cuartel general del ezetelene, sin fecha)
   “Saludos Compas.
 (…)
   Mi opinión es que fue una chingonería todo.  Pero no niego que todo esto es en retrospectiva.  Sería muy fácil decir que entendí perfectamente el silencio y que nada me sorprendió.  Falso, yo también me impacienté con el silencio (desde luego no tiene que ver con lo que se dice de que antes no hablaban los zapatistas, yo sí leí todas las denuncias).  La cuestión es que vista con la ventaja de los hechos que han pasado, y que están pasando, pues desde luego la conclusión es lógica: estamos en medio de la iniciativa más audaz, por lo menos desde la insurrección, de los zapatistas.  Y esto tiene que ver con todo, no sólo con la situación nacional sino también internacional, creo yo.
   Permítanme que cuente lo que yo entendí de lo que, a mi parecer, fue el hecho más significativo de la acción del 21 [de diciembre del 2012].  Desde luego hay muchas cosas: la organización, el esfuerzo militante, la demostración de fuerza, la presencia de los jóvenes y mujeres, etc.  Pero a mí lo que más me impresionó fue el que anduvieran cargando unas tablas y que llegando a las plazas se hicieran unos templetes.  Conforme se iba narrando lo que sucedía, muchos medios privados, y algunos de los libres, especulaban sobre la llegada de los líderes zapatistas.  Y no se daban cuenta que los líderes zapatistas estaban ya ahí.  Que eran los pueblos que se subían al templete y decían, sin hablar, aquí estamos, estos somos, estos seremos.
   El templete les tocó a los que les debe tocar.  Nadie ha reparado, creo yo, en ese hecho y, sin embargo, creo yo, ahí está, en una nuez, el significado profundo de una nueva forma de hacer política.  Lo que rompe con todo lo viejo, lo único verdaderamente nuevo, lo único que merece la pena tener [ilegible en el original] “siglo XXI”.
   El alma plebeya y libertaria de lo que ha sido en la historia momentos coyunturales, aquí se ha construido sin grandes alardes teóricos.  Más bien con una práctica soterrada.  Ya lleva demasiados años como para ser una ocurrencia.  Ya es un proceso histórico social largo y sólido en el terreno de la auto organización.
   Finalmente recogieron su templete, volvieron a convertirse en tablas y todos deberíamos de tener un poco de vergüenza y ser más modestos y sencillos y reconocer que algo inesperado y nuevo está frente a nuestros ojos y que debemos mirar, callar, escuchar y aprender.
 Un abrazo para tod@s.  Espero que, dentro de lo que cabe, estén bien.
 El Chueco.”

tres: “Instrucciones sobre qué hacer en caso de … que l@ miren”
 Si alguien lo mira, la mira, y usted se da cuenta de que…
No lo mira como si fuera usted transparente.
No quiere convencerlo de que sí o de que no.
No quiere cooptarlo.
No quiere reclutarlo.
No quiere dirigirlo.
No quiere juzgarlo-condenarlo-absolverlo.
No quiere usarlo.
No quiere decirle qué puede o no hacer.
No quiere darle consejos, recomendaciones, órdenes.
No quiere recriminarle porque no sabe, tampoco porque sí sabe.
No lo desprecia.
No quiere decirle lo que debe hacer o no debe hacer.
No quiere comprarle su auto viejo, su cara, su cuerpo, su futuro, su dignidad, su voluntad.
No quiere venderle algo…
 (un tiempo compartido, una televisión lcd en 4D, una máquina súper-ultra-híper-moderna con botón de crisis instantánea (ojo: no confunda con el botón de eyección, porque la garantía no incluye amnesia por ridículos mediáticos), un partido político que cambia de ideología según sople el viento, un seguro de vida, una enciclopedia, una entrada vip al espectáculo o revolución o cielo de moda, un mueble en abonos chiquitos, un plan de telefonía celular, una membrecía exclusiva, un futuro regalado por el líder generoso, una coartada para rendirse, venderse, claudicar, un nuevo paradigma ideológico, etc.).

Entonces…
Primero.- Descarte usted que se trate de un depravado o depravada.  Usted puede ser lo suci@, fe@, mal@ y groser@ que se quiera, pero, lo que sea de cada quien, tiene ese toque sexy y cachondo que da el estar dale y dale al trabajo; y ese “eso” puede despertar las bajas pasiones de cualquiera.  Mmh… bueno, sí, una peinada no estaría de más.  Si no se trata de un (a) depravad@, no se desanime, el mundo es redondo y da vueltas, y siga más abajo (de esta lista, se entiende).
Segundo.- ¿Está usted segur@ de que es a usted a quien mira?  ¿No será a ese anuncio de desodorantes que está a sus espaldas (de usted, se entiende)?  ¿O no será que está pensando (quien l@ mira a usted, se entiende): “Creo que así me veo yo cuando no me peino“?  Si ha descartado eso, continúe.
Tercero.- ¿No tiene cara de policía buscando completar el pago que le tiene que reportar a su superior?  Si sí, corra, aún está a tiempo de no perder lo del pasaje.  Si no, pase al siguiente punto.
Cuarto.- Devuélvale la mirada, con seño severo.  Una mirada mezcla de enojo, dolor de panza, fastidio y look de asesin@ serial servirá.  No, así parece osit@ estreñid@.  Vuelva a intentarlo.  Ok, pasable, pero siga practicando.  Ahora, ¿no huye despavorid@?, ¿no desvía la mirada?, ¿no se le acerca exclamando “¡tí@ juanch@! ¡No te reconocía!  Pero con ese gesto…“?  ¿No?  Ok, continúe.
Quinto.- Repita los pasos primero, segundo, tercero y cuarto.  Puede haber fallas en nuestro sistema (que, claro, es hecho en China).  Si vuelve a llegar a este punto, pase al siguiente:
Sexto.- Tiene usted altas probabilidades de haber topado con alguien de la Sexta.  No sabemos si felicitarle o darle el pésame.  En todo caso, es su decisión y su responsabilidad lo que siga a esa mirada.

cuatro: Una mirada a un puesto zapatista.
(calendario y geografía sin precisar)
 El SupMarcos: Tienen que apurarse porque se acaba el tiempo.
La insurgenta de sanidad:  Oí Sup, el tiempo no se acaba, se acaban las personas.  El tiempo viene de muy lejos y sigue su camino hasta alláaaaaa, donde no lo podemos mirar.  Y nosotros somos como pedacitos de tiempo, o sea que el tiempo no se puede caminar sin nosotros.  Nosotros lo que hacemos es que el tiempo camine, y cuando nos acabamos viene otro y lo empuja otro tanto al tiempo, hasta que se llega a donde se tiene que llegar, pero no lo vamos a mirar dónde es que se llega sino que otros lo van a ver si es que llega cabal o de repente no le alcanzó la fuerza para llegar y otra vuelta que hay que empujarlo otra vez, hasta que llegue de por sí.
(…)
La capitana de infantería: ¿Y por qué tardaste tanto?
La insurgenta de sanidad: Es que le estaba dando plática de la política al Sup, que sea que le estaba ayudando para que explique bien que hay que mirar lejos, hasta donde no nos alcanza ni el tiempo ni la mirada.
La capitana de infantería: Ajá, ¿y luego?
La insurgenta de sanidad: Me castigó porque no me apuré de los trabajos y me mandó a la posta.
 (…)
 cinco: Extracto de los “Apuntes para mirar el Invierno”.
 (…)
Y sí, tod@s subieron al templete con el puño en alto.  Pero no miraron bien.  No miraron la mirada de esos hombres y mujeres.  No miraron que, cuando cruzaban por arriba, volteaban la mirada hacia abajo y veían a sus decenas de miles de compañeros.  Es decir, se miraron a sí mismos.  Allá arriba no nos miraron mirándonos.  Allá arriba no entendieron, ni entenderán nada.
(…)

seis: Ponga usted su mirada (o su mentada, manque no sea de menta).

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  (Continuará…)
Desde cualquier rincón de cualquier mundo.

SupMarcos.
Planeta Tierra.
México, Febrero del 2013.


ELLOS Y NOSOTROS.
 VI.- Las Miradas 4.
4.- Mirar y comunicar.
Les voy a contar algo muy secreto, pero no lo vayan a andar divulgando… o sí, ahí lo vean.
En los primeros días de nuestro alzamiento, después del cese al fuego, había mucha bulla sobre el ezetaelene.  Estaba, por supuesto, toda la parafernalia mediática que la derecha suele levantar para imponer silencios y sangre.  Algunos de los argumentos que se usaron entonces son los mismos que los de ahora, lo que demuestra lo poco moderna que es la derecha y lo anquilosado de su pensamiento.  Pero ése no es el tema de ahora, como tampoco lo es el de la prensa.
Pero bueno, ahora les cuento que en ese entonces se empezó a decir que la del EZLN era la primera guerrilla del siglo XXI (sí, nosotros que usábamos todavía la coa para sembrar la tierra, que de la yunta de bueyes -sin agraviar- sabíamos de habladas, y que el tractor sólo lo conocíamos en fotografías); que el supmarcos era el guerrillero cibernético que, desde la selva lacandona, lanzaba al ciberespacio las proclamas zapatistas que darían la vuelta al mundo; y que contaba con comunicación satelital para coordinar las acciones subversivas que se realizaban en todo el mundo.
Sí, eso se decía, pero… compas, todavía en vísperas del alzamiento, el “poderío cibernético zapatista” que teníamos era una computadora de ésas que usaban los discos flexibles grandotes y tenía un sistema operativo DOS versión menos uno punto uno.  Aprendimos a usarla con un tutorial de ésos de antes, no sé si todavía existen, que te iban diciendo qué tecla debías oprimir y se escuchaba una voz que decía, con acento madrileño, “¡Muy bien!“; y si te equivocabas te decía “¡Muy mal, idiota, vuelve a intentarlo!“.  Además de para jugar pacman, la usamos para la “Primera Declaración de la Selva Lacandona”, que reprodujimos en una de esas viejas impresoras de matriz de puntos, que hacía más ruido que una ametralladora.  El papel era de rollo y se atoraba a cada rato, pero tenía papel carbón y lográbamos imprimir 2 tantos cada varias horas.  Hicimos un chingo de impresiones, creo que como 100. Se repartieron a los 5 grupos de mando que, horas después, tomarían 7 cabeceras municipales del suroriental estado mexicano de Chiapas.  En San Cristóbal de Las Casas, que fue la que me tocó tomar a mí, rendida la plaza a nuestras fuerzas, fuimos pegando con masquinteip (o como se diga) las 15 que nos tocaban.  Sí, ya sé que no sale la cuenta, que deberían haber sido 20, pero las 5 faltantes a saber dónde quedaron.
Bueno, cuando nos retiramos de San Cristóbal, la madrugada del día 2 de enero de 1994, la húmeda niebla que cubría nuestro repliegue, despegó las proclamas de los fríos muros de la soberbia ciudad colonial, y algunas quedaron botadas en las calles.
Años más tarde alguien me contó que manos anónimas habían arrancado algunas y se guardaban celosamente.
Vinieron luego los Diálogos de Catedral.  Tenía yo entonces una de esas computadoras portátiles y ligeras (pesaba 6 kilos sin la batería), marca La Migaja, con 128 de ram, quiero decir 128 kilobytes de ram, disco duro de 10 megas, o sea que podía almacenar t-o-d-o, y un procesador velocísimo que, la encendías, te ibas a preparar un café, regresabas y todavía podías recalentar, 7 veces 7, el café antes de poder empezar a escribir.  Una chulada de máquina.  En la montaña, para hacerla funcionar usábamos un inversor de corriente conectado a un acumulador de auto.  Después, nuestro departamento de alta tecnología zapatista, diseñó un artefacto que hacía funcionar la computadora con baterías “D”, pero pesaba más que la compu y, sospecho, algo tuvo que ver con que la pc expirara con una llamarada, eso sí muy llamativa, y una fumarola que ahuyentó a los mosquitos durante 3 días seguidos.  ¿El teléfono satelital con el que el Sup se comunicaba con “el terrorismo internacional“?  Un walkie-talkie con alcance máximo de 400 metros en terreno plano (por ahí deben andar todavía fotos del “guerrillero cibernético”, ¡!).  Así que ¿internet?  En febrero de 1995, cuando el ejército federal nos perseguía (y no precisamente para una entrevista), la pc portátil quedó botada en el primer arroyo que vadeamos, y los comunicados de esa época se hicieron en una máquina de escribir mecánica que nos prestó el comisariado ejidal de uno de los pueblos que nos protegieron.
Eso era el poderoso equipo de alta tecnología que poseíamos entonces los “guerrilleros cibernéticos del siglo XXI”.
Lamento de veras si, además de mi ya maltrecho ego, destruyo algunas ilusiones que luego se crecieron por ahí, pero así fue, tal y como se los cuento ahora.
En fin, tiempo después supimos que…
Un joven estudiante en Texas, USA, tal vez un “nerd” (como le dirían ustedes), hizo una página web y le puso sólo “ezln“.  Ésa fue la primera página web del ezln.  Y este compa empezó a “subir” ahí todos los comunicados y cartas que se hacían públicos en la prensa escrita.  Gente de otras partes del mundo, que se enteraba del alzamiento por fotos, imágenes video grabadas, o por notas periodísticas, buscaba ahí lo que era nuestra palabra.
A ese compa nunca lo conocimos.  O tal vez sí.
Tal vez alguna vez llegó a tierras zapatistas, como uno más.  Si llegó, nunca dijo: “soy el que hizo la página del ezln“.  Tampoco: “gracias a mí saben de ustedes en muchas partes del mundo“.  Mucho menos “vengo a que me agradezcan y me hagan homenajes“.
Pudo haberlo hecho, y los agradecimientos siempre hubieran sido pocos, pero no lo hizo.
Y es que ustedes tal vez no lo sepan, pero luego hay gente así.  Gente buena que hace las cosas sin pedir nada a cambio, sin cobrarlas, “sin hacer bulla”, como decimos nosotros, nosotras las zapatistas.
Ya luego el mundo siguió dando vueltas.  Llegaron compas que sí le sabían a eso de la computación y luego se hicieron otras páginas y estamos como estamos ahora.  O sea con el maldito servidor que no jala como debiera, manque le cantemos y bailemos “la del moño colorado” a ritmo de cumbia-corrido-ranchera-norteña-tropical-ska-rap-punk-rock-balada-popular.
También sin hacer bulla, nosotros agradecimos a ese compa: que los dioses más primeros y/o lo supremo en el que él crea o dude o descrea, lo bendigan.
No sabemos qué haya sido de ese compa.  Tal vez es un Anonymous.  Tal vez sigue surfeando en la red, buscando una causa noble a la cual apoyar.  Tal vez es despreciado por su apariencia, tal vez es diferente, tal vez lo ven mal sus vecinos, sus compañeros de trabajo o estudio.
O tal vez es una persona normal, una más de los millones que caminan el mundo sin que nadie les lleve la cuenta, sin que nadie las mire.
Y tal vez él alcance a leer esto que les cuento, y lea lo que ahora le escribimos:
Compa, acá ahora hay escuelas donde antes sólo crecía la ignorancia; hay alimento, poco pero digno, donde en las mesas sólo el hambre era la invitada cotidiana; y hay alivio donde la única medicina para el dolor era la muerte.  No sé si lo esperabas.  Tal vez lo sabías.  Tal vez viste algo de futuro en esas palabras que relanzaste al ciberespacio.  O tal vez no, tal vez sólo lo hiciste porque sentías que era tu deber.  Y el deber, nosotras, nosotros los zapatistas lo sabemos bien, es la única esclavitud que se abraza por voluntad propia.
 Nosotros, nosotras aprendimos.  Y no me refiero a aprender la importancia de la comunicación, o a saber los modos de las ciencias y las técnicas de la informática.  Por ejemplo, fuera de Durito, ninguno de nosotros ha podido resolver el reto de hacer un comunicado twit.  Frente a los 140 caracteres, no sólo soy un inútil, tan cayendo y recayendo en las comas, (los paréntesis), los puntos suspensivos… y se me va la vida y me faltan caracteres.  Creo que es improbable que pueda hacerlo algún día.  Durito, por ejemplo, ha propuesto un comunicado que se ajusta al límite del twit y que dice:
123456789 123456789 123456789 123456789 123456789 123456789 123456789 123456789 123456789 123456789 123456789 123456789 123456789 1234567890
 Pero el problema es que el código para descifrar el mensaje ocupa el equivalente a los 7 tomos de la enciclopedia “Las Diferencias”, que la humanidad entera lleva escribiendo desde que inició su pesaroso andar sobre la tierra, y cuya edición ha sido vetada por el Poder.
 No.  Lo que aprendimos es que hay gente allá afuera, lejos o cerca, a quien no conocemos, quien tal vez no nos conozca, que es compa.  Y lo es no porque haya participado en una marcha de apoyo, haya visitado una comunidad zapatista, lleve un paliacate rojo al cuello, o haya firmado un desplegado, una hoja de afiliación, un carnet de miembro, o como se diga.
  Lo es porque las zapatistas, los zapatistas, sabemos que así como muchos son los mundos que en el mundo habitan, también muchas son las formas, los modos, los tiempos y los lugares para luchar contra la bestia, sin pedir ni esperar nada a cambio.
  Te mandamos un abrazo, compa, donde quiera que estés.  Estoy seguro que ya te puedes responder la pregunta que uno, una se hace cuando empieza a andar: “¿valdrá la pena?”
  Tal vez luego te enteres de que en una comunidad o en un cuartel, un cuarto de cómputo zapatista se llama “él“, así, con minúsculas.  Y tal vez te enteres luego que, si alguna de las personas invitadas lo topó el cuarto, reparó en el letrero, y preguntó quién era ese “él“, nosotros respondimos: “no sabemos, pero él sí sabe”.
Vale.  Salud y, sí, valió la pena, creo.
Desde etcétera, etcétera.
Nosotras, nosotros, zapatistas del ezetaelene punto com punto org punto net o punto como se diga.”
-*-
 Y todo esto viene al caso, o cosa, según, porque ustedes tal vez se hayan dado cuenta de que le confiamos mucho a los medios libres y/o libertarios, o como se diga, y a las personas, grupos, colectivos, organizaciones que tienen sus propios modos para comunicarse.  Personas, grupos, colectivos, organizaciones que tienen sus páginas electrónicas, sus blogs, o como se diga, que le dan un espacio a nuestra palabra y, ahora, a las músicas e imágenes que la acompañan.  Y personas o grupos que tal vez ni compu tienen, pero aunque sea platicando, o con un volante, o un periódico mural, o rayando un grafiti o un cuaderno o un transporte colectivo, o en una obra de teatro, un video, una tarea escolar, una rola, una danza, un poema, un lienzo, un libro, una carta, miran las letras que nuestro corazón colectivo dibuja.
Si no nos pertenecen, si no son parte orgánica nuestra, si no les damos órdenes, si no los mandamos, si son autónomos, independientes, libres (que quiere decir que se mandan ell@s mism@s) o como se diga, ¿por qué lo hacen entonces?
Tal vez porque piensan que la información es un derecho de tod@s, y que a cada quién le toca la responsabilidad de qué hacer o deshacer con esa información.  Tal vez porque son solidarios y tienen el compromiso de apoyar así a quien también lucha, aunque con otros modos.  Tal vez porque sienten el deber de hacerlo.
O tal vez por todo eso y por más.
Ellas, ellos sabrán.  Y seguramente lo tienen ahí escrito, en su página, en su blog, en su declaración de principios, en su volante, en su canción, en su pared, en su cuaderno, en su corazón.
Es decir, hablo de quienes se comunican y con otros comunican lo que en nuestro corazón sienten, es decir, escuchan.  De quien nos mira y se mira pensándonos y se hace puente y entonces descubre que esas palabras que escribe, canta, repite, transforma, no son de los zapatistas, las zapatistas, que nunca lo fueron, que son suyas de usted, y de todos y de nadie, y que son parte de una partitura que a saber dónde está, y entonces usted descubre o confirma que cuando nos mira mirándonos mirarl@, está tocando y hablando de algo más grande para lo que todavía no hay abecedario, y que no está así perteneciendo a un grupo, colectivo, organización, secta, religión, o como se diga, sino que está entendiendo que el paso a la humanidad se llama ahora “rebeldía“.
Tal vez, antes de dar el “click” a su decisión que ponga en sus espacios nuestra palabra, se pregunten “¿valdrá la pena?“.  Tal vez se pregunten si no estarán contribuyendo a que el marcos esté en una playa europea, disfrutando del amable clima de estos calendarios en esas geografías.  Tal vez se pregunten si no estarán sirviendo a un invento de “la bestia” para engañar y simular rebeldía.  Tal vez se respondan a sí mism@s que la respuesta a esa pregunta de “¿valdrá la pena?” nos toca responderla a nosotros, nosotras las zapatistas, y que al darle “click” a la compu, al spray, al lapicero, a la guitarra, al cidi, a la cámara, nos están comprometiendo a que nosotras, nosotros respondamos ““.  Y entonces le dan el “click” al “upload” o “subir” o “cargar” o al acorde inicial o al primer paso-color-verso, o a como se diga.
Y tal vez no lo sepan, aunque creo que es evidente, pero nos hacen un “paro” como luego dicen por ahí.  Y no lo digo porque nuestra página se “cae” a veces, como si estuviera en el slam y al lanzarse al vacío no hubiera ninguna mano camarada que aliviara la caída que, si es en cemento, le seguirá doliendo sin importar su calendario y geografía.  Lo señalo porque del otro lado de nuestra palabra hay muchos que no están de acuerdo y lo manifiestan; hay otro tanto mayor que no están de acuerdo y ni se toman la molestia de decirlo; hay unos pocos que sí están de acuerdo y lo manifiestan; hay otro tanto mayor a esos pocos que sí están de acuerdo y no lo dicen; y hay una gran, inmensa mayoría, que ni se entera.  A estos últimos es a quienes queremos hablar, es decir, mirar, es decir, escuchar.
-*-
 Compas, gracias.  Lo sabemos.  Pero estamos seguros de que, aunque no lo supiéramos, lo saben ustedes.  Y de eso precisamente, creemos nosotros, nosotras las zapatistas, es de lo que se trata eso de cambiar el mundo.
(Continuará…)
Desde cualquier rincón en cualquier mundo.
SupMarcos.
Planeta Tierra.
Febrero del 2013.
P.D.- Sí, tal vez hay, en la carta a él, alguna pista para la próxima contraseña.
P.D. QUE ACLARA INNECESARIAMENTE.- Tampoco tenemos cuenta de twiter ni facebook, ni correo electrónico, ni número telefónico, ni apartado postal.  Los que aparecen en la página electrónica son de la página, y estos compas nos apoyan y nos mandan lo que reciben, así como ellos mandan lo que enviamos.  Por lo demás, estamos en contra del copyright, así que cualquiera puede tener su twiter, su facebook, o como se diga, y usar nuestros nombres, aunque, claro, ni somos ni nos representan.  Pero, según me han dicho, la mayoría de ell@s aclaran que no son quienes se supone que son.  Y la verdad es que nos divierte imaginarnos la cantidad de insultos y mentadas (que no son de menta), que han recibido y recibirán, originalmente dirigidas al ezetaelene y/o a quien esto escribe.
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Escucha y ve los videos que acompañan este texto.
Desde el Japón, la canción y coreografía “Ya Basta”, de Pepe Hasegawa.  Se supone que se presentó en la prefectura de Nagano, Japón, en el 2010.  La verdad no sé qué mero dice la letra, sólo espero que no sean mentadas sin menta.
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=WR7RScVSVlk———————————————————————————————
Desde Suecia, ska con el grupo Ska´n´ska, de Estocolmo.  La rola se llama “Ya Basta” y forma parte de su disco “Gunshot Fanfare”.
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=7WB720Wavo4———————————————————————————————–
Desde Sicilia, Italia, el grupo Skaramanzia con la rola “Para no olvidar”, parte del disco “La lucha sigue”.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=-QxFJQSaCZ4——————————————————————————-
Desde Francia.- “Ya basta – EZLN” con el grupo Ska Oi. Del disco “Lucha y fiesta”



ELLOS Y NOSOTROS.
VI.- Las Miradas 5.
5.- Mirar la noche en que somos.
(De la luna nueva al cuarto creciente)
 Hace muchas lunas: luna nueva, nuevita, como asomándose ella, apenas para ver las sombras de abajo, y entonces…
Llega él-somos.  Sin necesitar papeles de consulta o apoyo, su palabra va dibujando las miradas de quienes acá mandan y a quienes obedecemos.  Al terminar, miramos.
El mensaje de los pueblos es claro, corto, sencillo, contundente.  Como deben ser las órdenes.
Nosotros, nosotras, soldados, nada decimos, sólo miramos, pensamos: “Es muy grande.  Eso ya no es sólo de nosotras, de nosotros, ni sólo de los pueblos zapatistas.  Ni siquiera es sólo de este rincón, de estas tierras.  Es de muchos rincones, de todos los mundos.
- Hay que cuidarlo – decimos todas-somos, y sabemos que hablamos de eso, pero también de él-somos.
- Va a salir bien… pero hay que prepararse para que salga mal, como de por sí es nuestro modo – decimos todos-somos.
- Entonces, hay que prepararla a ella - nos decimos todas-somos,cuidarla ya, crecerla.
- – nos respondemos todos-somos.
- Hay que hablar con nuestros muertos.  Ellos nos señalarán el tiempo y el lugar – decimos, nos decimos todas-somos.
Mirando a nuestros muertos, abajo, los escuchamos.  Les llevamos la pequeña piedra.  Al pie de su casa la llevamos.  La miran.  Los miramos mirarla.  Nos miran y llevan nuestra mirada muy lejos, donde no alcanzan ni los calendarios ni la geografía.  Miramos lo que su mirada nos muestra.  Callamos.
Regresamos, nos miramos, nos hablamos.
- Hay que cuidar largo, preparar cada paso, cada ojo, cada oído… va a tardar.
- Habrá que hacer algo para que no nos miran y luego para que sí nos miran.
- De por sí ya no nos miran, o miran lo que creen que miran.
- Pero sí, hay que hacer algo…  Me toca, mi turno.
 - Que él-somos vea lo de los pueblos.  Todos-somos vemos lo de cuidar, bien, quedito, callando, como de por sí.
-*-
  Hace unas pocas lunas, llovía…
- ¿Ya?  Pensamos que iban a tardar más tiempo.
- Pues sí, pero así está.
- Bueno, ahora fíjate bien lo que te vamos a preguntar: ¿Quieren que volteen a mirarlos?
- Quieren, se sienten fuertes, están fuertes.  Dicen que eso es de todos, de todas, de nadie.  Dispuestos, dispuestas están, dicen.
- Pero, ¿te das cuenta de que no sólo van a mirarnos los que son como somos, también los Mandones de uno y otro lado que odian y persiguen lo que somos?
- Sí, va en nuestra cuenta, sabemos.  Nuestro turno, tu turno.
- Bueno, sólo falta el lugar y la fecha.
- Aquí – y la mano señala el calendario y la geografía.
- La mirada que provoquemos con esto ya no será la de la lástima, la pena, la compasión, la caridad, la limosna.  Habrá alegría en quienes son como somos, pero coraje y odio en los Mandones.  Nos van a atacar con todos sus medios.
- Sí, les dije.  Se miraron, pero así dijeron: “Queremos mirar y mirarnos con los que somos aunque no sepamos ni sepan que son lo que somos.  Que nos miran queremos.  De los Mandones estamos listos, listas, dispuestas, dispuestos estamos“.
- ¿Cuándo, dónde entonces? – se ponen calendarios y mapas sobre la mesa.
 - En la noche, cuando amanezca el invierno.
- ¿Dónde?
- En su corazón.
- ¿Todo listo?
- Todo listo, de por sí.
- Va.
Cada quien a lo que le toca.  Sólo nos dimos un apretón de manos.  Más no fue necesario.
-*-
  Hace unas noches, la luna desvelada y deslavada…
- Ya estáYa están lo que miramos.  La parte que sigue le va a tocar a otras miradas.  Te toca – le decimos a él-somos.
- Estoy listo, dispuesto estoy – dice él-somos.
Todos-somos asentimos en silencio, como de por sí es nuestro modo.
- ¿Cuándo?
- Cuando hablan nuestros muertos.
- ¿Dónde?
- En su corazón.
-*-
Febrero del 2013.  Noche.  Luna en cuarto creciente.  La mano que somos escribe:
“Compañeroas, compañeras y compañeros de la Sexta:
  Queremos presentarles a uno de los muchos él que somos, nuestro compañero Subcomandante Insurgente Moisés.  Él cuida nuestra puerta y en su palabra también hablamos los todos y todas que somos.  Les pedimos que lo escuchen, es decir, que lo miren y así nos miren. (…)
(Continuará…)
Desde cualquier rincón en cualquier mundo.
SupMarcos.
Planeta Tierra.
Febrero del 2013.
P.D. QUE ADVIERTE Y DA PISTAS: El texto que sigue a continuación y que aparecerá en la página electrónica de Enlace Zapatista este 14 de febrero, día en que los zapatistas, las zapatistas honramos y saludamos a nuestr@s muert@s, es principalmente para nuestros compañeros, compañeras y compañeroas de la Sexta.  El texto completo sólo podrá leerse con una contraseña (de la cual se han dado varias pistas y que puede ser deducida) que ya ha sido enviada por correo electrónico a donde hemos podido.  Si usted no la ha recibido y no le atina a la solución (puede encontrarla leyendo con atención este texto y el anterior -”Mirar y comunicar“-), sólo tiene que mandar un correo a la página y al remitente se le mandará la contraseña.  Como ya hemos explicado en ocasiones anteriores, los medios libres son ídem para publicar o no el texto completo según sus propias consideraciones autónomas y libertarias.  Lo mismo va para cualquier compañera, compañero y compañeroa de la Sexta de cualquier geografía.  Nuestro afán no es otro que el hacerles saber que es a ustedes a quienes nos dirigimos y, de manera muy especial, a quienes ustedes decidan poner al otro lado del puente de nuestra mirada.

ELLOS Y NOSOTROS.
 VI.- Las Miradas 6.
 6.- ÉL SOMOS.
 EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.
MÉXICO.

14 de febrero del 2013.

Para: las y los adherentes a la Sexta en todo el mundo.
De: Subcomandante Insurgente Moisés.
   El tiempo ya ha llegado y su momento también. Como esos tiempos que traen todos los seres humanos ya sean buenas o malas personas, un@ nace, llega y muere, se va.  Son tiempos.  Pero hay un otro tiempo, en que un@, puede decidir para dónde caminar, cuando ya es tiempo de ver el tiempo, o sea ya puedes entender la vida, de cómo debe ser la vida aquí en este mundo, que nadie puede ser dueño de lo que es el mundo.
   Nosotros nacimos indígenas y somos indígenas, llegamos y sabemos que vamos de regreso, como es ley.  Empezamos a caminar la vida y nos dieron de entender, que no andamos bien los indígenas, vimos de lo que les pasó a nuestros tatara-tatarabuel@s o sea los años 1521, los años 1810 y los años 1910, que siempre fuimos los usados y dieron sus vidas para otros subir al poder, para que de nueva cuenta nos vuelvan a despreciar, a robar, a reprimir, a explotar.
   Y encontramos un tercer tiempo. Es el lugar donde estamos, ya llevamos un buen tiempecito caminando, corriendo y aprendiendo, trabajando, cayendo y levantando.  Esto es tan grande porque un@ tiene que llenar su cinta para grabar, para reproducir después con más vidas de otros tiempos.  Sí, a nosotros nos dejaron lleno nuestro morralito de cintas, aunque algunos ya no están.  Queda quien sigue y así sigue lo que se sigue, y falta lo que falta, hasta llegar al final, y entrarle al otro trabajo de construcción, donde comienza otro nacimiento de otro mundo, donde ya no se permite que nos vuelvan a joder y que ya no haya olvido para nosotros los pueblos originarios, que ya no vamos a permitir, ya aprendimos.  Queremos vivir bien en igualdad tanto en el campo y en la ciudad, donde pueblo del campo y la ciudad manden y obedece el que está en gobierno, y si no obedece para fuera y entra otro gobierno.
   Sí, somos indígenas, trabajamos la madre tierra, sabemos manejar las herramientas para sacar los alimentos que da la madre tierra.  Somos de varios pueblos con diferentes lenguas.  Yo tengo el tzeltal como lengua madre, aunque también entiendo de tzotzil y chol, y aprendí la castilla en la organización, con mis compañeras y compañeros.  Y ahora soy lo que somos y junto con mis compañeros he aprendido lo que queremos para lo que es vivir en un mundo nuevo.
 -*-
  Estoy escribiendo esto a nombre de todos y todas los zapatistas, mientras que la descompuso su compu el sup, y la vi que salió a arreglar, y le pregunté qué le pasó su compu. y me dice se chingó el zuich, me dijo, ah, dije nomás, y él llevando un cincel y un marro de 5 kilos. Ya estuvo que no se va arreglar, dije.  Y me dijo que les hable yo a ustedes para que vayan conociendo quién se encarga de cuidar la puerta, así como también los vamos conociendo a ustedes por lo que escriben y dicen en todas partes, y lo que nos cuentan y nos han contado como compañeras y compañeros que somos de la Sexta.
   Algo le sé a picotear también la compu y por ahí me dieron una para aprender hace ya tiempo.  Ahora es hora que escribo también, pero estoy con pena, que no me vaya a pasar como el sup, que descompuso su compu, pero tengo la solución inmediata, un hachazo, se acabó y va lapicero y cuaderno.  Asunto arreglado.
   Y como quiera tengo que decirles que eso de asomarse a la ventana, que le toca al supmarcos, no está terminado todavía.  O sea que falta lo que falta, pero queda pendiente a que va solucionar el problema de su compu el sup.
   Sí, el sup le toca ver por la ventana y que nos miran, los que dicen que son “buenos” que luchan por el pueblo y que han dirigido al pueblo y nada ha dado resultado y que no les resulta, dicen que porque el pueblo no entiende y que ellos mucho lo entienden cómo hacer, pero que nadie los sigue.  ¿Por qué? Eso es lo que no entienden, ni van a entender, porque sólo piensan y buscan de ver para arriba y subir para llegar más arriba.
   Bueno todo eso y muchas otras cosas es su trabajo del sup porque le toca cuidar la ventana, como el marco de una ventana.
   También le toca ver y saber qué pasa con es@s l@s que no siguen a ésos que sólo miran para arriba, por qué así son, qué piensan, cómo piensan, pensamos que es que a la mejor piensan como nosotr@s l@s zapatistas, que ya tiene que ser ley ya que el pueblo manda y el gobierno obedece.
   Y también le toca de recibir las críticas y los insultos y las mentadas, como dice él, y las burlas de los que están afuera.  Pero a él no se preocupa de esos insultos y mentiras, sino que se ríe, porque de por sí lo preparamos para eso, de acero inoxidable.  Y no le duele, bueno sí, a veces le duele la panza por la risa de las cosas que le dicen.
   Y me dice que de repente también me van a burlar de mí, o del que le toque de darse de ver.  Y ni modos, así es, que de repente me toca que hacen caricatura o insultan o se burlan porque soy indígena, así como a él lo burlan porque es lo que es.  Pero a nosotros sólo nos importa la gente que quiere luchar para acabar con la injusticia, así que mientras no nos avienten balas y bombas, pues no hay problema. Y si nos avientan de eso, pues también, porque ya hay otros compañeros y compañeras listos para el trabajo que sea y siempre es de luchar.  O sea que estamos muy dispuestos a todo y no tenemos miedo.
   Estos años, me dice el sup, que como que a mucha gente le tapan la vista por la ventana, pero que rápido se ve también quiénes son los que sí son parecidos a nosotr@s y que quiso contar cuánt@s son és@s, y que se le perdió su cuenta y agarra nuestro modo, o sea como somos los indígenas, un chingo.  Cuánto es, le digo.  Muchos, muchas, me dijo. Ah, dije yo.  Y eso nos confirma que va a haber much@s como nosotr@s y que un día con ell@s nos diremos “esto somos”, sin importar si somos indígenas o no indígenas.
   Y así es como nos organizamos nosotros, pues unos hacen unas cosas y otros hacen otras cosas.  Por ejemplo ahora le toca al supmarcos la ventana y a mí me toca la puerta, y a otros les tocan otras cosas.
   Y es que ahora nos recordamos de un compañero inolvidable para tod@s nosotr@s zapatistas, el SubPedro, que en los últimos días de diciembre de 1993, nos dijo aprendan compas, porque un día les tocará. Vamos a luchar con obrer@s, campesin@s, jóvenes, niños, mujeres, hombres, ancianos de México y también del mundo.  Fue la verdad y es la verdad, ya sin él.  Comenzó la verdad de la verdad cuando se lucha por el pueblo.
   Bueno compas, pues ahora ya lo saben que yo soy el encargado de la puerta, de estar pendiente de la nueva forma de trabajar con l@s compañer@s que vendrán a aprender lo que años les ha llevado de construir a mis compañer@s zapatistas, y lo que somos ahora.
 -*-
   Porque creemos y confiamos al pueblo ya es hora de hacer algo frente a lo que tantos años hemos visto y vivido de los daños que nos han hecho y que padecemos, y que es hora de juntarnos el pensamiento e ir aprendiendo y luego trabajarlo, organizarlo.  Que bien ya podemos hacerlo por tantas experiencias que ya tenemos y eso nos guía para ya no seguir las mismas formas de cómo nos tienen.
   Mientras que no hacemos lo que es su pensamiento los pueblos, los pueblos no nos siguen.  Y para no caer en los mismos errores, es sólo ver nuestros pasados. Construir algo nuevo que en verdad sea palabra y pensamiento y decisión y análisis, propuesta del pueblo, que sea estudiado por el pueblo y finalmente su decisión del pueblo.
   Así como 10 años trabajamos en la clandestinidad, que no nos conocieron.  “Un día nos conocerán”, nos dijimos y así hicimos los trabajos durante esos años.  Así decidimos un día que es hora que nos conozcan.  Ahora llevamos 19 años que nos conocieron, ustedes dirán si es malo o bueno lo que estamos haciendo.  Mis compañer@s nos dicen que viven mejor con sus gobiernos autónomos.  Ell@s se dan cuenta lo que es la verdadera democracia que hacen con sus pueblos y que no se hace la democracia cada 6 o cada 3 años.  La democracia se da en cada pueblo, en asambleas municipales autónomas y en las asambleas de las zonas que hacen las Juntas de Buen Gobierno, y se hace democracia en la asamblea cuando se juntan todas las zonas que controlan las Juntas de Buen Gobierno, o sea la democracia se hace todos los días de trabajo en todas las instancia del gobierno autónomo y junto con los pueblos, mujeres y hombres.  Tratan con democracia todos los temas de la vida, sienten de la democracia que es de ellas y ellos, porque ellos y ellas discuten, estudian, proponen, analizan y deciden al final sobre los temas.
   Ellas y ellos nos dicen, preguntando, ¿cómo será de este país y de este mundo si nos organizáramos con los demás herman@s indígenas, y también con los herman@s no indígenas? El resultado es una gran sonrisa, como diciéndonos la alegría, porque los resultados del trabajo de lo que están haciendo, las tienen en sus manos.
   Sí, así es, sólo quiere que nos organicemos los pobres del campo y la ciudad sin que nadie nos dirige más que nosotr@s mismos y los que los nombramos, no aquell@s que sólo buscan llegar al poder y que luego estando en poder nos mandan al olvido y luego llega otro aparentando que ahora sí, cambiarán de a de veras y siguen las mismas mañozadas.  No van a cumplir, ya lo sabemos, ya lo saben, como que ya no vale esto de escribirles esto, pero lo real así nos tienen aquí en este país. Ya es muy desesperante y desgastantes, horribles.
   Nosotr@s l@s pobres sabemos cómo es la mejor forma de vida la que queremos, pero que no nos dejan, porque saben que las vamos a desaparecer la explotación y los explotadores y la vamos a construir la vida nueva sin explotación.  No nos va costar mucho saber, porque sabemos cómo debe ser el cambio, porque todo lo que hemos padecido quiere cambio.  Las injusticias, los dolores, las tristezas, los maltratos, las desigualdades, las malas manipulaciones, las malas leyes, las persecuciones, las torturas, las cárceles y muchas otras casas malas que padecemos, sabemos bien que no vamos a repetir cosas que nos vamos a hacernos el mismo mal.  Como decimos acá l@s zapatistas, si nos equivocamos, pues seamos buen@s para  corregir de nuevo, no como ahora, que un@s la cagan y otr@s las pagan, o sea los que la cagan ahora son l@s diputad@s, senador@s y los malos gobiernos del mundo, y los pueblos las paga.
   No se necesita mucho estudio, ni se necesita saber hablar buena castilla, ni se necesita saber mucho leer.  No estamos diciendo que no sirve, sino lo suficiente para el trabajo, sí sirve porque nos ayuda para trabajar en orden, o sea es una herramienta de trabajo para comunicarnos.  Lo que estamos diciendo, es el cambio, nosotr@s sabemos hacer el cambio, no se necesita que alguien salga haciendo su campaña, para decirnos que él o ella va ser el cambio, como si fuera que nosotr@s l@s explotad@s no sabemos cómo será un cambio que queremos.  ¿Sí me entienden, herman@s indígenas y pueblo de México, herman@s indígenas del mundo, herman@s no indígenas del mundo?
   Así que herman@s indígenas y no indígenas pobres, éntrenle a la lucha, organícense, diríjanse entre ustedes, no se dejen dirigirse o vean bien a los que quieren ustedes que los dirige, que hagan lo que deciden ustedes y verán que las cosas va agarrando camino parecido a como estamos nosotr@s l@s zapatistas.
   No dejan de luchar, así como los explotadores no nos dejarán de explotar, sino llegar hasta el final, o sea el fin de la explotación. Nadie la va a hacer por nosotr@s, más que nosotr@s mism@s.  Nosotr@s tomemos la rienda, tomemos el volante y llevemos nuestro destino a donde queremos ir, vayamos a que el pueblo manda.  Ahí sí, el pueblo es la democracia, el pueblo se corrige y sigue. No como ahora, que 500 diputados y 228 senadores los que la cagan, diputad@s y senadores(as) y millones los que la sufren la peste y lo tóxico que lleva a la muerte, o sea los pobres lo sufren, el pueblo de México
   Herman@s obrer@s l@s tenemos presentes y tod@s l@s demás trabajador@s, tenemos el mismo olor de sudor de trabajarle a l@s explotadores (as).  Ahora que están abriendo la puerta mis compañer@s zapatistas, si nos entendieron, éntrenle a la Sexta y conozcan el gobierno autónomo de nuestr@s compañer@s del EZLN.  Y así, si nos entendieran también nuestr@s herman@s indígenas del mundo y también a l@s herman@s no indígenas del mundo
   Somos l@s principales productores de la riqueza de l@s que ya son ric@s, ¡basta ya!, sabemos que hay otr@s explotad@s, también queremos organizarnos con ell@s, luchemos por este pueblo de México y el mundo, que es nuestro, no de los neoliberales.
   Herman@s indígenas del mundo, herman@s no indígenas del mundo, pueblos explotad@s.  Pueblos de América, pueblos de Europa, pueblos de África, pueblos de Oceanía, pueblos de Asia.
   Los neoliberales son los que quieren ser patrones en el mundo, así lo decimos nosotr@s, o sea los quieren convertir en sus fincas todos los países capitalistas.  Sus capataces son los gobiernos capitalistas subdesarrollados.  Así nos van a tener, si no nos organizamos tod@s l@s trabajadores.
   Sabemos que en el mundo hay explotación. No nos debe distanciar la distancia en que nos encontramos de cada lado de nuestro mundo, nos debemos acercarnos, uniendo nuestros pensamientos, nuestras ideas y luchar por nosotr@s mism@s.
   Ahí donde están hay explotación, padecen lo mismo como nosotr@s.
   Sufren represión al igual que como nosotr@s.
   Los están robando, al igual que como a nosotr@s que nos están robando de hace más de 500 años.
   L@s desprecian, al igual que a nosotr@s nos siguen despreciando.
   Así estamos, así nos tienen y así vamos a seguir si no nos agarramos de la mano de un@ a otr@.
   Razones nos sobran para nuestra unión y hacer que nazca nuestra rebeldía y defendernos ante esta bestia que no quiere quitarse de encima nuestro y nunca se va a quitar si no la hacemos nosotr@s mism@s.
   Aquí en nuestras comunidades zapatistas, con sus gobiernos autónomos en rebeldía y con su unión de l@s compañer@s lo están enfrentando día y noche al capitalismo neoliberal y estamos dipuest@s a lo que sea, a lo que venga y como sea.
   Hechos están, así están organizad@s l@s compañer@s zapatistas. Sólo se necesita decisión, organización, trabajo, pensamiento y poner en práctica y así ir corrigiendo y mejorando sin descansar, y si se descansa es para juntar fuerza  y seguir, el pueblo manda y gobierno obedece.
   Sí se puede, herman@s pobres del mundo, aquí está el ejemplo de sus herman@s indígenas zapatistas de Chiapas, México.
   Ya es hora que realmente hagamos el mundo que queremos, el mundo que pensamos, el mundo que deseamos.  Nosotr@s sabemos cómo.  Es difícil, porque hay quienes no quieren y precisamente son quienes nos tienen explotad@s.  Pero si no lo hacemos, será más duro nuestro futuro y nunca habrá la libertad, jamás.
   Así lo entendemos nosotr@s, por eso l@s estamos buscando, queremos encontrarnos, conocernos, aprendernos de nosotr@s mism@s.
   Ojala pudieran llegar y si no, buscaremos otras formas de vernos y conocernos.
   Aquí los estaremos esperando desde esta puerta que me toca cuidar, para poder entrar a la escuela humilde de mis compañer@s que quieren compartir lo poco que hemos aprendido, para ver si les va servir allá en sus lugares de trabajo donde viven, que estamos seguros los que ya le entraron a la Sexta, sí vendrán, o no, pero como quiera se entrarán en la escuelita donde explicamos de cómo es la libertad para l@s zapatistas, y así ver nuestro avance y nuestras fallas que no las escondemos, pero directo con los mejores maestros que hay, que sea los pueblos zapatistas.
   Es humilde la escuelita, como humilde la empezamos, pero que ahora para l@s compañer@s zapatistas, ya es libertad para hacer lo que quieren y como la piensan de una vida mejor.
   Cada vez la están mejorando, porque la ven la necesidad y que además la práctica que hacen es la que demuestra de cómo mejorar, o sea la práctica es la mejor forma  de trabajar para mejorar. La teoría nos da idea, pero la que da forma, es la práctica, el cómo gobernar autónomamente.
   Es como por ahí hemos escuchado que dice: “Cuando el pobre crea en el pobre, ya podremos cantar libertad”. Solo que eso, no sólo lo hemos escuchado, sino que la estamos haciendo en la práctica.  Ese es el fruto, que quieren compartir nuestr@s compañer@s.  Y sí, es la verdad, porque cuánto ha hecho las maldades en contra nuestra los malos gobiernos, que no ha podido y no la va poder jamás destruir, porque lo que está construido es del pueblo, para el pueblo y del pueblo. Los pueblos lo defenderán.
   Es mucho lo que les puedo decir, pero no es lo mismo, que l@s escuchen, que l@s vean o que l@s miren y que si tienen pregunta en viva voz les contesten mis compañeros y compañeras bases de apoyo.  Aunque con dificultad les contesten por la castilla, pero la mejor contestación es su práctica de l@s compañer@s, que están a la vista y que la están viviendo.
   Es chiquito lo que estamos haciendo, pero será muy grande para los pobres de México y del mundo.  Así como somos muy grande, o sea much@s somos l@s pobres de México e igual en el mundo y que necesitamos construir nosotr@s el mundo que vivamos.  Se ve cómo es todo lo contrario, cuando es los pueblos que se ponen de acuerdo, que cuando es un grupo que dirigen y no los pueblos se ponen de acuerdo.  Se ha entendido verdaderamente, lo que es representar, ya se sabe cómo llevar en la práctica, o sea los 7 principios del mandar obedeciendo.
   Ya se ve el horizonte, de cómo es, según nosotr@s lo que es un nuevo mundo y qué bien lo podrán ver y aprender y hacer nacer el mundo diferente que ustedes se imaginen allá donde viven, compartirnos las sabidurías y crear nuestros mundos diferentes de como nos tiene ahora.
   Queremos vernos, escucharnos que es muy grande para nosotr@s, nos ayudaría a conocernos de otros mundos y el mejor mundo que queremos.
   Organización se necesita, decisión se necesita, acuerdo se necesita, luchar se necesita, resistencia se necesita, defenderse se necesita y trabajar se necesita, práctica se necesita.  Si falta algo más, hay agreguen ustedes compañeros y compañeras.
   Bueno, por ahora, aquí nos estamos poniéndonos de acuerdo de cómo va a ser la escuelita para ustedes, a ver si va a haber espacio. La cosa es que estamos preparándonos.  Y que todo el compañero o la compañera que quiera y que invitemos, lo pueda mirar y sentir y aunque no pueda venir hasta acá, ya lo pensamos la forma de cómo hacer.
   L@s estamos esperando compañeras y compañeros de la Sexta.
   Nos estamos preparando para recibirlos, cuidarlos y atenderlos como sus compañer@s que somos, como nuestr@s compañer@s que son.  Y también para que nuestra palabra llega en su oído de l@s que no puede venir a nuestra casa, pero nosotr@s vamos con su ayuda de ustedes.
   Y claro les decimos que tal vez va a tardar, pero que, como dicen nuestro hermano pueblo Mapuche, una, diez, cien, mil veces venceremos, siempre venceremos.
   Y ya para terminar, y que les siga platicando el compañero Subcomandante Insurgente Marcos lo que es su turno y nos vamos a ir turnando él y yo para explicarles todo, pues ahora les toca verlo ustedes que, aunque ya tengo años haciendo este trabajo, ésta es la primera vez que me toca firmar públicamente así como aquí les pongo y es…

Desde las montañas del sureste mexicano.
Por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia  General del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional.

Subcomandante Insurgente Moisés.
México, Febrero del 2013.
 P.D.- Y aprovecho para decirles que la contraseña para las siguientes partes de la ventana que le toca al supmarcos es “nosotr@s“.  Y ya, porque en la escuelita de la lucha no se puede copiar del compa, sino que cada quien levanta su propia lucha respetándonos como compas que somos.

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